martes, 11 de junio de 2019

Un Bandido honrado o la parábola del producto basura que crees que puedes vender por oro


En tiempo reciente, el horario de las 9 de la noche en Caracol tiene unos habitantes que producen física pena ajena. Tal vez ello explicaría la nula trascendencia   de los últimos productos de ese horario ¿A alguien trasnochó el final de La Gloria de Lucho? Creo que ni a la mamá del director.  Que las cifras digan otra cosa es paja. 

El Crespo Ortega (Diego Vásquez) es el prototípico guiso, de esos que Caracol ha explotado hasta la saciedad desde Pedro el escamoso hasta el mismo Lucho, pasando por un largo etcétera (Vecinos, El Tesoro).  Es más, creo que hasta reciclarán utilería. La prototípica telenovela de Caracol otrora rotulada como “Una historia diferente y divertida”, donde las sobreactuaciones y los libretos a los alaridos son la regla general.

La novela comienza con una fiesta con aroma traquetoide. Como si con la música (¿?) de La Kalle se hiciera una telebobela. Da pena ajena Carolina Acevedo en ese papel de la abnegada esposa del protagonista ¿Katherine Porto en el elenco?...umm, esto se va a poner feo. Feo como el diezmillonésimo y sobreactuado operativo de captura contra el protagonista ¿Dónde hemos visto esto antes? Ah, cierto, en El señor de los cielos, Tiro de gracia… Felipe Calero y Norma Nivia como antagónicos producen tanta pena ajena como esa fiesta con detector de metales y fichas para reclamar las armas y municiones por las que deliraría hasta Indumil. Uno ha visto 5 minutos de esta basura y ya se le sube el colesterol. El Danubio azul en versión música norteña haría a Strauss hijo revolcarse en su tumba.

La captura del protagonista frente a su esposa, hijos y madre fue tan falsa como ver ese sepelio con mariachis que le siguió a continuación. Tan falso como la caracterización de Andrés Toro. O como esa bochornosa escena a lo Rosa de Guadalupe de la esposa de Ortega rezándole a una estatua de san Judas Tadeo en una iglesia, o el juicio mismo, o peor aún, la escena del duelo ¿En serio a alguien se le ocurren estas escenas tan rocambolescas en pleno 2019? ¿O con pleno uso de sus facultades mentales? La condena del juicio no era ni remotamente creíble. Ni para La Ley del corazón, y ya eso es mucho decir. Irónico es ver a Jorge Herrera en ambos canales privados a la misma hora. Y eso que la presunta muerte de su personaje es la que genera la condena de Ortega. Bueno, por así decirlo, porque valiente cárcel de mínima seguridad la de Ortega, con cuarto exclusivo, lavaperros, disponibilidad de un celular… eso ni Pablo Escobar en la tristemente célebre La Catedral.

Salto de 5 años después en el primer episodio y se nos viene el riguroso flashback de todas las màs recientes telebobelas de Caracol de las 9, para recordar cómo se conocieron los protagonistas. Oh, qué novedad. Lo del Reinado del tomate chonto es para hacérselo ver. Yo los usaría para arrojárselos a los productores de esta basura. A nadie se le había ocurrido antes eso de la abogada-amante, o lo de la fiesta de cumpleaños en la cárcel. Está bien tener licencias dramáticas, pero esa cárcel no la tienen ni en Noruega.

La madre del protagonista saca adelante su vida en un restaurante típico, y su presentimiento se hace realidad con un accidente deportivo donde El Crespo revive, tras ver al San Judas Tadeo más ridículo de cualquier dramatizado nacional  en los casi 65 años de existencia de la TV ¿Qué tienen los libretistas de esta payasada, 2 años de edad mental? ¿O son los monos del señor Burns? Pero Ortega hace un compromiso con el santo: Dejar todo su pasado y hacer las cosas bien. La anulación del juicio es su señal de salida. Hasta aquí, los giros argumentales del episodio debut son vergonzosos ¿Así de fácil sale un preso tras 5 años en Colombia, con condena y todo? Lo dudo. Y menos me convence ver a un “detective” amenazar a un ex presidiario- en la vida real, buscan alejarse al máximo de esos casos-. No sé qué clase de chusma palurda se impresiona con esa ramplonería. Honestamente, no sé qué es peor: Si esa reclusión absurda o esa salida de la cárcel menos creíble que pelea de los Power Rangers. 

Lo curioso es que, hasta con los peores bodrios del canal del molusco, como este masacote sin gracia, pululan en redes sociales unos usuarios con comportamientos patológicos que creo que merecen post para analizar: Foto de perfil random, pocos followers (o amistades en Facebook), y eso sí, todos idolatran y aplauden como focas cuanto estreno haga Caracol, atacando sistemáticamente a todos los que nos oponemos a semejante mamarrachada, que nos hace descender evolutivamente muy por debajo de la más desvencijada bazofia de la Perubólica. Entiendo que RCN se ha dormido en sus laureles en este horario con la cuarta emisión de Yo soy Betty La Fea, y es que, en realidad, de no haberse atravesado en el destino el fallecimiento de Fernando Gaitán, de seguro este sería el horario de El Man es Germán y sus libretos hechos por y para oligofrénicos. Lo dicho, combatirían fuego contra fuego. O en este caso, manteca contra manteca.

Si algo nos ha enseñado la televisión privada colombiana en la historia de la TV,  es que ya está con achaques propios de la edad de retiro forzoso . Tiemblo de pensar que con la reciente muerte de Jota Mario Valencia ( 1956-2019  a.k.a. Jeta Mario) se les dé por repetirnos los greatest hits de Muy buenos días. RCN es capaz de eso. Así como Caracol es capaz de hacernos creer, con sus cifras absurdas, que Un Bandido Honrado es la última coca cola del desierto. Porque esos casi 13 puntos en su debut no se los cree NADIE.  Qué pereza es ver que ya la "mermelada" está dispuesta para darle el inmerecido liderato a otra producción mediocre de Caracol de las 9 de la noche.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Review María Magdalena: ¿Y para qué leer un periódico de ayer?


Este es mi primer review donde no me apetece spoilear nada. ¿Para qué, si María Magdalena, la nueva producción que estrena Caracol a las 10 de la noche,  la tienen colgada entera en Netflix? Es más fácil que hacer adelantos de Yo soy Betty la fea. Cualquiera que haya visto TV en Semana Santa ya sabe por dónde van los tiros. Ya no necesitas aguantarte este valium televisivo en este horario para dormir, lo puedes ver a la hora que quieres, adelantar capítulos, librarte de diez mil comerciales y no regalarle rating a un canal que no lo necesita: siempre pueden tirar de su comité de focas que les aplauden todo en redes sociales, o apelar a su consabido maquillaje de cifras. Por lo menos las cifras conocidas le dejaron una tibia cuarta posición en la tabla de ratings.

Confieso que ver a Manolo Cardona como Jesucristo crucificado me produjo hasta risa. Y a los apóstoles temerosos (con Andrés Parra como Pedro), modorra.  Maria Fernanda Yepes trata de inspirar fortaleza en su papel, pero hay un je ne sais quoi  que no me permite tomármela en serio. Esta suerte de Xena  del año 33 me cansa. No le creo su llanto. Tampoco creo estos diálogos, tan prosaicos como son.

En materia de locaciones (Marruecos, España y Colombia) y vestuario, la factura no se escatimó. Pero solo se usó para llenar baches en la trama. Porque en cuanto a la creatividad, la historia se torna lenta y aburrida. En especial eso de empezar por el final e ir hacia atrás, con varios saltos en el tiempo, con el fin de explicar la vida pasada de María Magdalena antes de conocer a Jesús. Ya a fuerza de tanto usar ese recurso, lo han acabado volviendo predecible.  Esto del matrimonio a la fuerza de María es algo más visto que episodio de los Cuentos de los Hermanos Grimm. Hasta en Televid debe haber algún programa sobre esto.

La escena de los romanos entrando a la fiesta de la boda a cobrar impuestos fue, la verdad, cero creíble: ¿Una mujer judía leyendo en latín? Como licencia dramática, que se la crean  los que aceptan sin chistar todos estos cuentos. Claudio Cataño, como por variar, flojo como Ur, el esposo de María. Su pelea marital  fue, francamente, mediocre ¿Hablar de divorcio en pleno albor de Nuestra Era? Si acaso, era más fácil hablar de repudiar a una esposa o de anular un matrimonio. Si en la Historia Universal, el divorcio de Enrique VIII, muchos siglos después, generó la iglesia anglicana, esta parte difícilmente se sostiene. Como tampoco se sostiene la muerte del padre de María Magdalena en el primer episodio.

En definitiva, estamos en la época más floja de los canales privados en la tenebrosa televisión contemporánea. Ni Dios perdonará este pecaminoso bodrio.

martes, 21 de mayo de 2019

Review Doble El Man(teco) es Germán y Desafío SuperRegiones: Reto Activia ON


En el más reciente Festival de Eurovisión, celebrado en Tel Aviv, Madonna fue invitada musical especial. Pero verla en el certamen musical más grande del Mundo fue como ver a la artista pop más grande en su peor decadencia: Desafinadísima (y eso que La Ambición Rubia nunca ha sido la mejor voz), predecible y sin brillo. Más o menos lo mismo puede decirse de la cuarta parte (me resisto a llamar temporada a algo que no lo es) de El Man es Germán, el asqueante spin off de esa espantosa producción que fue Las Detectivas y el Víctor.

Los personajes cada vez se ven más y más ridículos. Nadie les cree que, 10 años después de ser personajes de reparto de la telenovela en cuestión, todavía valga la pena seguir viendo este sainete de medio pelo, con bailes ridículos y vestuarios como de Tierra Santa en rebajas, que hasta en un preescolar podrían hacer mejor. La muletilla del “Oe!” se hace fastidiosa desde los primeros 5 minutos de programa. Santiago Alarcón involuciona al encasillarse en este personaje tan ridículo, cuando la historia no da más de sí. Además, Julián Arango como antagonista se ve demasiado sobreactuado, y Patty Fastidio y doña Grace son realmente irritantes como personajes principales ¿Mataron al personaje de Jasbleidy solo porque no pudieron negociar con la actriz que hacia su personaje? ¿En serio no había una mejor idea que inventarse una trama de “amor de barrio” con embarazo de por medio entre Jonathan, el hijo de Germán y Britney, una vecina? ¿Con esta payasada aspiran remontar la racha de mierda en ratings? – me vale 40 galaxias de verga que haya logrado en su debut casi 11 puntos- ¿Apelando a la chabacanería y a la televisión a los alaridos? ¿RCN, porqué te gusta fracasar tanto?

Los de las tres letras demuestran cada vez que no tienen una programación que valga la pena: Vive del pergamino del pasado con Betty, y le alargan la vida artificialmente a un personaje tan ridículo como Germán. A veces, como la canción de la cantante estadounidense, es mejor The power of Goodbye que vivir produciendo pena ajena. Aplica para la cantante de Michigan, aplica para “El Macho alfa” y su insufrible “manada”.




Pero si por RCN llueve, por Caracol no escampa: Vuelve la burra al trigo con Desafío SuperRegiones, la decimosexta temporada del desgastado reality del canal de La Floresta. A mí me da un poco de risa ver que las focas estúpidas que todo se lo aplauden a Caracol, cuando Andrea Serna estaba en RCN, decían que estaba pasada de moda, que salía hasta en la sopa, que era cansona…pero ahora en el canal del molusco le aplauden hasta un estornudo.

Para rizar aun más el rizo, tenemos esta temporada con no una, ni dos, sino diez “regiones”, claro, de a cuatro participantes cada una ( no iban a llevar a sesenta participantes a Cap Cana, aunque de por si el Desafío ya es insufriblemente largo con 40 participantes). Y la polémica está servida con la presencia de Jota, otro actor porno gay en el equipo paisa, claro, eso lo saben los productores de Caracol, quienes saben que deben causar polémica desde el vamos, o si no, esto va a aburrir más que la temporada anterior de La Voz Kids, telepornomiseria mediante.

Ni el intro ridiculísimo con voz en off de Juan Esteban Sampedro vale para ver este Bosquechispazos o esa pose de Andrea Serna a lo Wonder Woman de bajo presupuesto, que en este capítulo se me hizo más insufrible que nunca. Y es que el Desafío pasó de ser un reality para que gente del común logre sus quince minutos de fama en medio de la lucha por la supervivencia a ser una pasarela de modelitos crossfit. Las tres playas esta vez son más sobreactuadas, tanto como la inmamable Radio Desafío, uno de los peores inventos de este programa. Y pensar que esta basura lidera las tablas de audiencias con casi 13 puntos nos hace pensar que definitivamente hay mucha gente bruta viendo TV. Bueno, votaron por Duque…

Lo que poco cambia es la mecánica con Sebastián Martino, el Juez de este disparate y creador de esas patrañas rocambolescas que fijo rellenarán el horario de las 8 de la noche de aquí a agosto o septiembre. Nos queda preguntarnos ¿quién será la villana? ¿La que reingrese a las miles y tantas? ¿O la ficha débil que costará sacar? ¿De verdad van a lograr algo con tantos uniformes, pareciéndose a los del Reto 4 Elementos, que pasó con más pena que gloria en las pantallas rivales? ¿No es hora de darle la baja a esta interminable telenovela superpoblada disfrazada de reality? ¿Esta vez la señora de Barraza tendrá en sus manos el sobre? ¿Daniella Álvarez va a conseguir marido como presentadora florero? – que lo digan Rochy Stevenson y Melina Ramírez- ¿Cuántas historias tristes vamos a ver esta temporada?

Para los que necesitaban saberlo (igual, nos vale huevo), con la primera prueba territorial, a la “reformada” Playa Bronce cayeron Cachacos, Pastusos, Costeños y Vallecaucanos. En Playa Plata quedaron Amazónicos, Santandereanos, Cafeteros y Llaneros. Y a Playa Oro, tras los primeros puños, patadas y mechoneadas en la ya trilladísima prueba de los costales,  llegaron Tolima Grande y Antioqueños. 

domingo, 5 de mayo de 2019

Review Historia de un crimen: Colmenares ¿Es un crimen no verla?



Quise ver el nuevo lanzamiento de Netflix (que por segunda vez entra en nuestros reviews), pero no desde la perspectiva amarillista de un magazín de domingo, ni de la que copó por muchos años los titulares de la prensa nacional, sino como producto de ficción basado en un caso real. Me interesaba, más allá del resultado, ver si valía la pena ver estos ocho capítulos que narraban desde los prolegómenos de aquel fatídico Halloween del 2010 hasta el tiempo presente, cuando la vida de la familia de Luis Andrés Colmenares Escobar cambió para siempre. Vamos por partes: Por un lado hablemos de los recursos narrativos, por otro el de los personajes y por último veamos si vale la pena verla.


La escena inicial fue ver a este Colmenares (Sebastián Osorio) correr huyendo quien sabe de qué o de quien, en una oscuridad que lo invade todo. Esa será la clave de todo este thriller. Incluyendo todos los flashbacks que nos ponen en contexto la historia, como el origen de esa fatídica fiesta de Halloween, y los sentimientos de discriminación que pudieron rondar en las mentes del mismo Luis Andrés poco antes de morir. Y es que la serie logra, casi sin querer, que veamos a varias Lauras Moreno: Una, fría como un iceberg con Luis Andrés al comienzo, otra, que se aprovecha de cierta forma de él, y luego una que queda atrapada en el maremágnum de la tragedia, como una hoja en un vórtice de viento, paralizada, estigmatizada ante todos que la juzgan como poco menos que una “perra”.  Porque versiones fueron y vinieron en Fiscalía, incluida la escena de su fuerte enfrentamiento con el Fiscal, confrontada con las fotos del cadáver de Luis Andrés, para mí, una que demostró que en el casting de la actriz que la representa, acertaron.

¿Estaba Luis Andrés en un ambiente que no era el suyo? Con eso se juega durante muchos de los ocho capítulos, sino en todos, con mayor o menor sutileza. Era evidente que Luis Andrés ansiaba la atención de Laura, y tal vez ese beso esquivo de ella en aquella fiesta de disfraces es el detonante de todo lo que vivimos. Especial atención debe prestársele a esa escena, pues marcará parte de la reflexión final de Laura al final de todo el juicio.

Por su parte, Carlos Cárdenas es un personaje que se dibuja en la trama como “el enemigo que amamos odiar”. Su presencia pulula en el ambiente como un fantasma del pasado de Laura que, al parecer, no está dispuesto a irse…o que ella tampoco desea que se vaya. Hacia el quinto episodio, no faltará el espectador que hasta le desee lo peor. En ese sentido, el personaje de Juan Pablo Urrego también logra un cometido: que permanezca el espectador con las ansias de saber cómo se libra de todo esto. Y créanme, hubo razones de peso para ello. Pero no las voy a spoilear aquí.

De la fiesta de Halloween de niños de papi y mami introducimos el personaje de Jessy Quintero, otra que terminó involucrada en toda esta trama, pero que la serie muestra no como la amiga alcahueta de Laura ( de hecho, su relación en la serie se muestra hasta hostil en buena parte de los episodios, solo remontando en el último), sino como alguien que legítimamente perdió en su vida al mismo Luis Andrés. Sea o no un recurso o licencia creativa, me pareció bien logrado.

La escena clave del puesto de perros calientes, cuando Luis Andrés sale corriendo, rumbo a su triste final en el caño el Virrey, fue puesta en relieve con el paso de las muchas versiones, ciertas o no, que se enlazaron durante la serie. Porque también hay ese componente: no solo las historias de los implicados en la trama, sino también la de los testigos falsos. Pero de eso hablaré más adelante. Surgen así los interrogantes de cómo llegó Luis Andrés a ese caño ¿Se cayó? ¿Lo empujaron? ¿Es Laura una cómplice de un macabro crimen o la testigo impasible de un triste accidente?

En el plano actoral, el grueso del drama recae en Fabiana Medina como Oneida Escobar de Colmenares, la angustiada madre de Luis Andrés. Para mí, fue una excelente elección de casting. Supo mostrar, sin sobreactuaciones, el dolor de una madre por la pérdida de su hijo, y su incesante búsqueda por justicia. Y miren que en mis críticas es difícil encontrar que haga esta clase de concesiones. Es ella la que trata de servir de cohesión a una familia Colmenares que queda rota por dentro desde este momento de la trama. Con un padre de Luis Andrés que, primero ausente, y luego como víctima furiosa, emerge también como un papel a tener en cuenta. Y luego queda Jorge, el hermano de Luis Andrés, que luego será determinante en parte del rumbo que tomó la investigación, cuando entra Cárdenas en el proceso.

El papel de Oneida es crucial en toda la trama. Su búsqueda de respuestas le llevará de despacho en despacho por saber qué sucedió. Así, dimos paso del primer fiscal del caso (interpretado por Jairo Camargo) al que sería determinante en el  (puedo decir) fracaso del caso: el fiscal González, personificado por Enrique Carriazo. Aquí si debo hacer un punto y aparte. Muchos pueden cuestionar a Carriazo por sentir que se repite en sus personajes, y tal vez, tenerlo al aire en La gloria de Lucho afecta, por cuestiones de timing, a la percepción de su personaje en esa serie, como ese fiscal dicharachero y que termina perdiendo los papeles, aceptando testigos falsos en el caso, hiriendo de muerte la investigación. Pero creo que era la mejor selección histriónica para representar al personaje real.

Mientras en otro thriller como Twin Peaks, muchos querían saber qué había pasado con Laura Palmer, a la Laura de Colmenares le terminan apuntando muchos dedos acusadores. Y con ello, hace su introducción el “fantasma” de Colmenares. En este punto me pregunto ¿Tan difícil fue encontrar un actor de tez morena bueno para el papel, que tuvieron que maquillar hasta la saciedad a uno de tez clara como Osorio?

La escena del entierro de Luis Andrés fue muy bien lograda, con una fotografía impecable, aun con una lluvia no tan convincente como la suya. Porque el agua es también otro hilo conductor de la trama. Es el agua el medio con el que Luis Andrés hace saber, desde el más allá, que las respuestas estaban en su cuerpo. Es con la lluvia que se manifiesta en ese parque “maldito”, cuando todo empezaba a torcerse para los Colmenares. En este punto de la trama, nadie es tan verdaderamente culpable o inocente de lo ocurrido.

Los medios en la serie se ven como una dinámica que juega tanto a favor como en contra del caso. El personaje de Julián Román como el periodista que da pie a la historia en los medios y que termina siendo catalizador del desenlace del caso, aun a costa de su propio matrimonio, es un excelente recurso de la serie. Es este periodista quien le da la palabra a una Laura a la que todo el mundo acusa y a una Jessy que se ve vulnerable. Es este el que apunta a la depresión al interior del túnel del caño como una hipótesis viable para explicar qué pasó. Fue su labor contrastado hechos la que sirve para quebrar las tesis de la Fiscalía. Su escena queriendo acercarse a Oneida es crucial, pues desde allí entiende que la madre guajira piensa más en su tesis que en aceptar que tal vez las cosas pudieron pasar de otra manera.

Otro recurso es el de las luchas entre los amigos de Luis Andrés, a los cuales los quiebran los interrogatorios, exacerbados desde el hallazgo de la carta de Luis Andrés a Laura, quien en un momento de la trama opta por mentir en torno a su relación con Colmenares. En este punto, la pueden percibir con otra faceta, la de una especie de Helena de Troya que se hace odiar fácilmente. Incluso, debo decir que hasta me alegré de su captura en la trama y de cuan mal la pasó.

No podemos pasar por alto el despliegue de abogados en este caso. Tanto por el lado de los procesados como por el de los Colmenares. Yo que soy muy crítico del punto de vista legal en las bioseries, creo que aquí lo lograron mostrar de la mejor manera. O al menos, de una forma creíble. Nada como el despliegue de poder de Cárdenas, hacia al quinto episodio, del que es claro protagonista. Pero desde el sexto, todo empieza a torcérseles a los Colmenares. De hecho, aunque crea que este es el episodio más flojo de los ocho, tiene escenas radicales como el reencuentro entre Laura y Cárdenas o el retiro del Fiscal del caso, por haber introducido testigos que fueron hábilmente desacreditados por los abogados defensores, queja de su asistente mediante. Es este el comienzo de muchos reveses que sufren los Colmenares, y que desembocaron en las absoluciones de Cárdenas, Moreno y Quintero, propias del endeble andamiaje probatorio de la Fiscalía. Para nadie fue un secreto que Fiscalía y parte Civil tuvieron sendas divorciadas desde el séptimo episodio, y ni la entrada de una nueva Fiscal ayudó para salvar la desacreditación marcada del caso por el enorme daño que hicieron los testigos falsos. La ambición del fiscal en volver el caso Colmenares un caso de lucha de clases o hasta con un componente racial se lo terminó de cargar.

En el final, vimos desplomarse cual castillo de naipes toda la teoría del caso de la Fiscalía, y con ellas, las esperanzas de los Colmenares de hallar justicia. Pero en realidad, en este caso perdieron todos: La familia guajira perdió a Luis Andrés. Laura, Jessy y Cárdenas, su vida normal y su tranquilidad, a pesar de sus absoluciones. El Fiscal, su puesto y su reputación. El periodista, su matrimonio. La Fiscalía, un caso. Pero creo que los espectadores ganamos una buena ficción bien contada en ocho episodios y no en un sainete infumable de 60 capítulos en algún canal privado ¿Debe ser el retorno de nuestra televisión a series como El Cuento del domingo? Tal vez quien tome ese testigo es Netflix.  Una última reflexión: ¿Hasta dónde un crimen que se vuelve mediático condiciona nuestra visión de los hechos?

martes, 23 de abril de 2019

La Guzmán, o la parábola de la bionovela que no le importa a nadie.



En el horario de las 10 pm, ese donde hace años RCN  no ve una con una producción nueva, se despide con más pena que gloria La ley del corazón 2 y damos paso a una bionovela que en su país también pasó sin llanto y sin sonrisa: La Guzmán narrará la historia de la polémica hija de Enrique Guzmán y Silvia Pinal, la cantante mexicana Alejandra Guzmán, conocida por hits como Hacer el amor con otro o Mala hierba.
Esta producción de Imagen TV (sí, por si no lo sabían, no es de Televisa, lo cual es como si los mexicanos le compraran una telenovela al canal Uno…¡ah, cierto, que ellos son terriblemente incapaces de producir una sola ficción!) nos dará 59 capítulos tan soporíferos como predecibles…con la diferencia de que, mientras en otras bionovelas, el protagonista cantará porque sí y porque no, cual maldita rockola, para salir de pobre; la mexicana nació en cuna de oro. Que sea una vagabunda es otra cosa… Ahí sí puedo imaginar que lo tendrán bien complicado los del decadente canal de las tres letras para que el cada vez más mediocre gusto del televidente nacional para que se traguen este sainete sin gracia, que me obliga a plantear un interrogante serio: ¿De no haber fallecido Fernando Gaitán y dado con ello la excusa a RCN para el re-run de Yo soy Betty la fea, qué productos propios iba a lanzar RCN en su horario prime time? ¿La franja de colores?

De Majida Issa no hago más sangres. Todos saben que mi concepto sobre su nula calidad actoral es uno solo y jamás va a cambiar. Prácticamente se repite a sí misma en La Ronca de oro (y hasta el tono de voz de Guzmán Pinal le queda igual), pero como esto va por el denostado canal de Las Américas, ni por error olerá un India Catalina en 2020. Muy por el contrario, ya me imagino los menos de 7 puntos que predeciblemente sacará en las cifras de audiencia en su debut. Tampoco se merece más de ahí.

Comienza la novela con una salida de la Alejandra Guzmán original a un concierto con un mensaje en voz en off y luego, oh, qué sorpresa, el flashback de rigor, de vuelta a 1982. Sí, los manitos ya nos copiaron nuestros trillados recursos melodramáticos. Solo que, siendo apegados a la realidad, si es 1982, la Guzmán ya tendría 14 años (nació en 1968), y la verdad, Majida Issa estaría demasiado grandecita para personificar a una colegiala a la que la mamá regaña por hacer travesuras escolares (ni que fuera Benjamin Button). Ya desde ahí, se denota lo ridícula de toda la trama. Ni con la mejor escenografía, vestuarios y utilería tapan lo insoportable que es el acento mexicano forzado de la colombiana.

De lo poco rescatable es el papel de Viridiana Alatriste (la desaparecida medio hermana de Alejandra Guzmán), como el punto de equilibrio entre ella y su tormentosa relación con Silvia Pinal. Pero en el contexto de la historia (y esto es un spoiler), no durará mucho, pues morirá en un accidente de tránsito. E irónicamente, aunque en la vida real Viridiana era 5 años mayor que Alejandra, en el físico de las actrices parece todo lo contrario. Esa sí es una pifia de casting terrible. Porque de la actriz que representa a Silvia Pinal, prefiero correr tupido velo.

La secuencia del episodio debut es lamentable. Alejandra Guzmán se nos planta sin anestesia, como la enfant terrible de su casa, pero no se nos ubica en quien es quien en esta familia tan disfuncional, ni los orígenes de esa rebeldía ante todo. En eso, la novela fracasa en la construcción de personajes, so pretexto de mostrarnos una juventud descontrolada. Es como si esta novela comenzara más bien como por el quinto episodio. 

Las subtramas del internado en Canadá para tratar de controlar a Alejandra y los conflictos de Viridiana con su novio y de Silvia tratando de equilibrar sus deberes como madre y como actriz se disuelven en medio de actuaciones flojas y planas y escenas de cama poco justificadas. Luego de todo, resulta agotador el contrapunteo Alejandra-Silvia, y lo peor es que así será todo el tiempo.

En definitiva, la Reina de corazones mexicana pasará a la historia de fracasos bionovelisticos de RCN como Celia o Por siempre Joan Sebastian. Básicamente, porque los artistas extranjeros no calan en un público como el colombiano, y menos si no le generan identificación aspiracional.

lunes, 25 de marzo de 2019

EN EVIDENCIA… QUEDA LA INCAPACIDAD DE RCN


Canal RCN ha lanzado múltiples programas de opinión, investigación y/o documentales, que luego de un tiempo salen del aire, sin hacer mayor ruido, básicamente porque cuando uno piensa en periodismo, el peor ejemplo a seguir es el canal de las tres letras. Hagamos un ejercicio rápido: ¿A dónde se han ido programas como Bajo la mira, Alguien está mintiendo, Primera Línea, El Mundo según Pirry, Descárate sin evadir o incluso, ya entrando en el terreno de la comedia política, La banda francotiradores? Todos cancelados. Incluso formatos de plena autopromoción o chismes como El Lavadero, En Exclusiva, Estilo RCN o Nuestra semana, nuestra Tele hoy son cosas del pasado en Las Américas. Ya solo les sobreviven La Noche, que se ha vuelto el soporífero panfletillo político de la ultraderecha y Cuatro caminos, donde el concepto original hace años derivó en una copia barata de Séptimo día.

Y es que, para más Inri, el canal rival ya tiene formatos consolidados, como lo es El Rastro, el programa de reconstrucción de crímenes sin resolver de los festivos, y lastimosamente, RCN sigue quedándose en el terreno del efecto espejo, con su estreno de En Evidencia ¿De qué sirve tener una nómina de periodistas premiadas como Sabina Nicholls, si es solo un vil calco? Por cierto, haciendo un juicio revisionista ¿alguien entiende cómo algo tan desagradable como El Rastro a veces es el líder de la franja AAA de los festivos? Si quisiera ver crónica roja, con la de la prensa me basta y sobra. No necesito desperdiciar recursos periodísticos en delitos de gente que, seamos honestos, no me importa. Es más, con ver Investigation Discovery veo formatos mejor producidos de más de lo mismo.

Vanessa Cruz Téllez es una víctima del montón (hasta ellos lo admitieron tácitamente al final del programa) y por eso, su historia, que fue la inaugural de En Evidencia, no me despertó ni la más mínima empatía. Como tampoco me la despiertan las historias del mencionado Rastro. Si esto fuera un formato como los ibéricos Equipo de investigación o Salvados, otro gallo cantaría, pero no. Eso es mucho pedirle a Nuestra Tele, al mismo canal asfixiantemente gobiernista. Ni Canal Institucional es así de lamberica. Y es que este programa fue tan infumable, incluida la subtrama medio lésbica, que ni con comerciales en su debut me dieron ganas de seguirlo viendo.

Este hecho es grave, porque con el canal de las tres letras, de nada han valido todas las reformas estéticas de sus noticieros, pues su línea editorial es realmente irritante al televidente. Por eso Noticias RCN es un espanta-audiencias terrible contra el cual no consiguen hacer nada para contrarrestarlo. La gente ha conseguido odiar al noticiero del canal de Ardila Lülle, y con programas como En evidencia no van a lograr reconquistarla, menos cuando todo apesta a clon de bajo presupuesto. Lo más seguro es que En evidencia no alcance a comerse las doce uvas este año. Y si lo logra, a nadie le va a importar, porque carece de un factor diferencial que atraiga a un televidente que hace años siente la crisis de audiencias de Las Américas. Porque no se necesita tener una bola de cristal para predecir que, en la tabla de ratings, muy probablemente quede En evidencia lo hundido que está el canal RCN, sí, el mismo canal que hoy depende de una telenovela de hace 20 años para recoger las migajas de la audiencia.

Pero ojo: Por decir todo esto no soy parte del comité de focas que aplauden del Canal Caracol, ni de la bodega de hooligans del Canal Uno. Aunque las premiaciones recientes les han favorecido a unos y otros, en perjuicio de sus rivales del canal de las tres letras, sigo esperando el formato rompedor que me haga pensar en un rescate en sus huestes. Y aun no lo veo.

sábado, 9 de marzo de 2019

Ganadores Premios India Catalina 2019: Volviendo a las andadas

Cuando estalló el escándalo de denuncias de acoso y abuso sexual en la Academia Sueca que entrega el Premio Nobel de Literatura (que es muy distinta a la que entrega el de paz), las consecuencias del mismo fueron su no entrega en 2018. Claro, eso es porque Suecia es un país donde la justicia sirve y este tipo de cosas no se quedan en los meros titulares. Pero aquí en la bananera Colombia, a las graves denuncias de posible corrupción al jurado que mencionamos en el post de nominados, parece que los medios les dieron cristiana sepultura ¿Miedo a pisar la manguera? ¿O tal vez eso explicó el raro viraje otra vez hacia los privados, así no necesariamente se lo merecieran?
Juan Pablo Rosso y Simona Sánchez fueron los primeros presentadores, los de la interminable previa, ahora que la emisión ha quedado del lado de la TV cultural y regional, porque ya RCN defenestró este certamen de sus pantallas, ante los desastrosos resultados de años anteriores, y en especial el del 2018, donde se fue con las manos vacías. Pero la ceremonia como tal ¿otra vez conducida por Carlos Calero? ¡QUÉ MAMERA! Telecaribe hace la peor inversión insistiendo con este cartucho quemado de los canales nacionales. Ahora sale hasta en la sopa en el canal regional: Concurso Nacional de la Belleza, Carnaval de Barranquilla…
El audio de la ceremonia fue ESPANTOSO. Igual que los retrasos en la entrega de los premios. Y la emisión fue un jodido DESASTRE: Hubo categorías que se omitieron en la emisión de Señal Colombia  por esas entrevistas post-premiaciones tan metidas a los empellones, pero que no estaban en los regionales.
El premio Víctor Nieto a toda una vida fue para Salvo Basile, vicepresidente de la Junta Directiva del FICCI. E hicieron un homenaje a Fernando Gaitán, recientemente fallecido, así como a quienes fallecieron en el último año.
Los premios se entregaron en el marco de la 59° Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias el 9 de marzo de 2019. Los ganadores son los siguientes:
Categorías Telenovela o Serie
Mejor Telenovela o Serie
  • Garzón- RCN Televisión
Y con lo mal que le fue en rating…
Mejor Director de Telenovela o Serie
  • Sergio Cabrera - Garzón- RCN Televisión.
Aquí si ya empecé a quedar bien WTF…
Mejor Libreto de Telenovela o Serie (original o adaptación)
  • Juan Carlos Pérez - Garzón- RCN Televisión.
Es oficial, volvimos a la época en que los de las tres letras arrasaban, así sea con lo peorcito que tenían.
Mejor Actriz Protagónica de Telenovela o Serie
  • Patricia Castañeda  - Débora, la Mujer que Desnudó a Colombia – Teleantioquia
Primer premio de la noche para el canal regional paisa…lástima que sea con la enésima bionovela de molde.
Mejor Actor Protagónico de Telenovela o Serie
  • Santiago Alarcón - Garzón- RCN Televisión

Con blooper de por medio, haciendo mención a uno que no había sino ni siquiera nominado (no podíamos esperar más de Calero). Volvió al empate 8 a 8 entre los privados. Don Jaime debe estarse revolcando en su tumba.
Mejor Actriz de Reparto de Telenovela o Serie
  • Cecilia Navia - Garzón- RCN Televisión
Se lo merecía más Borrero… Navia fue con uno de los PEORES vestidos de la noche.
Mejor Actor de Reparto de Telenovela o Serie
  • Iván López - La Ley del Corazón 2 – RCN Televisión
Si lo que querían es que RCN volviera a emitir esta vaina, podrían haberse evitado tanta lambonería.
Mejor Actriz Antagónica de Telenovela o Serie
  • Mabel Moreno - La Reina del Flow - Caracol Televisión 
Irónico ganarse esta categoría, cuando ahora actúas en el canal rival…y representó el desempate parcial entre Caracol y RCN.
Mejor Actor Antagónico de Telenovela o Serie
  • Jorge Cao - La Ley del Corazón 2 – RCN Televisión 
Segundo de la noche para RCN… Al menos empatan su tétrico resultado del 2016.
Actriz o Actor Revelación del Año de Telenovela o Serie
  • Diana Belmonte - Garzón - RCN Televisión 
Con este premio, RCN superaba en galardones  lo logrado en 2016, 2017 y 2018 juntos ¿pedida de cacao a RCN?
Mejor Director de Música
  • Andrés Peláez - Loquito por ti – Caracol Televisión
Un momento, voy a vomitar…

Mejor Director de Arte
  • Diego Guarnizo Y Germán Lizaralde - Loquito por ti – Caracol Televisión
Y tras un arranque lento, tercer premio de la noche para los de La Floresta ¿Remontada?
Mejor Fotógrafo
  • Juan Carlos Gil A.D.F.C - Distrito Salvaje – Netflix
Único premio de la noche para la plataforma de streaming.
Mejor Editor
  • Catalina García - Garzón – RCN Televisión
Bueno, RCN al menos este año no se va con las manos vacías como en 2018…
Categorías de Noticieros, Programas Periodísticos y Opinión
Mejor Noticiero Nacional
  • Noticias UNO –   Canal 1

* Pretends to be shocked *


Mejor Noticiero Regional o Local
  • CITYNOTICIAS – Citytv 
No surprises
Mejor Presentador(a) de Noticias y/o Deportes
  • Mabel Lara - Noticias UNO - Canal 1
¿Lo dije o no lo dije? Hasta ahí, el mismo techo de siempre de Canal Uno
Mejor Producción Periodística para Televisión
  • Los Informantes - Caracol Televisión
A esta altura de la noche, Caracol y RCN empataban a 7 estatuillas cada uno.

Mejor Documental para Televisión
  • Llínas, el cerebro y el Universo - Señal Colombia
Tercer premio de la noche y más que merecido, para uno de los mejores documentales del 2018
Mejor producción deportiva
  • Cubrimiento especial Giro de Italia - Señal Colombia
Puñalada a la yugular al mediocre registro que hacen Deportes RCN y Gol Caracol. Segundo premio de la noche para el canal cultural.
Categorías Entretenimiento
Mejor Programa de Entretenimiento
  • La tele letal – Canal RED +

Ganó el que tenía que ganar. Punto.

Mejor Presentador(a) de Programa de Entretenimiento
  • Santiago Moure -  La Tele letal -  Canal RED+
Merecido.


Mejor Programa Infantil y/o Juvenil
  • La Voz Kids -  Caracol Televisión 
Atraco a mano armada en esta categoría. Y lo peor fue premiar este bodrio infame
Mejor Programa Reality o Concurso
  • Master chef Celebrity - RCN Televisión
Con este premio, RCN igualaba la tenebrosa marca del 2017, pero empezaba a herir de muerte al todopoderoso Yo me llamo

Categorías Especiales
Mejor producción audiovisual de animación
  • Crónicas Elefantiles – Co producción Echando Globos - Señal Colombia
Primer premio de la noche para el canal público cultural, en un año donde había bajado el número de sus nominados



Mejor Talento Infantil de la Industria Audiovisual Nacional
  • Juan Sebastian Laverde - La Voz Kids -  Caracol Televisión
Ya no nos quitamos a esta caspa de farsality ni con cianuro…

Menciones especiales
Mejor Producción de Canal Comunitario
  • Coca, la planta sagrada - Corporación Colectivo de Comunicaciones Viento en Popa para Moreno Tv Timbío

 Mejor Producción de Inclusión Social
  • Labels -  Canal Telepacífico
De lejos, el mejor discurso de aceptación. Primer premio del canal regional del suroccidente.

Categorías que vota el público
Mejor Producción On Line
  • 5 Minutitos más 
Segunda India para esta cachifada. Bueno, ustedes votaron por Duque.., no se les puede pedir más.
Mejor Serie de Ficción Web
  • Roma, descubre el amor al revés – Canal Capital
NS/NR

Mejor Talento Favorito del Público
  • Carolina Ramírez - La Reina del Flow - Caracol Televisión 
La bodega de La Floresta no iba a quedarse en blanco…

Mejor Influencer con Contenido Digital Audiovisual
  • Liss Pereira - 5 Minutitos más
¿En serio premiaron a esta estúpida?

Mejor Producción Favorita del Público
  • La Reina del Flow – Caracol Televisión
Pfffff…
El balance de esta premiación fue
·         RCN: 10
·         Caracol: 8
·         Señal Colombia: 3
·         Otros: 3
·         Uno: 2
·         Red+: 2
·         Canal Capital: 1
·         CityTV: 1
·         Netflix: 1
·         Teleantioquia: 1
·         Telepacífico: 1
Con esto, se reveló la mentira que fueron los premios del 2018: Telecaribe pasó de “arrasar” el año pasado a irse con las manos vacías. Se marchitó a la TV pública, tal vez  gracias a la nefasta gestión de Juan Pablo Bieri. Y Netflix aún sigue teniendo resistencias.