lunes, 9 de marzo de 2020

Los siete pecados capitales de Nuestra Casa (Review)



RCN ha vuelto a cambiar de programa matutino, y deja atrás a El Desayuno y ahora da paso a Nuestra Casa. Sin embargo, hacer el análisis de un programa matutino que dura cuatro infinitamente hartas horas es todo un suplicio. Visto el programa debut hemos identificado los siete pecados capitales de este “nuevo” formato:

1.       Demasiada gente: Nuestra casa no tiene una, sino TRECE PERSONAS en su lista de presentadores: Lalinde, Corzo, Macla, Pedro (el chef), Ángela, Maite ( la de los avances de noticias), el padre Walter, Alerta, Diana, el ex concejal Lucho, el Dr. Julio ( el de consejos de salud), Ayda (La astróloga) y Jairo ( el de consejos financieros). No sé qué será más dilatado, si el horario de este programa, su nómina de presentadores o los bostezos que produce. Y en otros casos, hasta repatea: Diana Mina cae mal, hasta ese sonido de diana militar que le pusieron a su sección fue ridículo. It´s not working, bitch!.
¿De verdad necesitábamos saber que Pedro (el chef) estuvo en recuperación del alcohol y las drogas? Creo que no, esos detalles tan #AySeñoritaLaura, habérselos ahorrado en el debut. Como eso de poner a Lucho como entrevistador ¿En serio contrataron al que vendió los derechos de su bionovela al canal rival? Muy inteligente decisión, RCN…  (Sarcasmo: ON)

2.       El Dramatizado: Bajo el rótulo de “Nuestras historias” metieron un dramatizado unitario que dividieron en tres actos, pero con actuaciones peores que las de las horas más bajas de Mujeres al límite. Fue, de lejos, la cosa de peor gusto posible. Nada más les faltaba el vientico de la rosa de Guadalupe o que saliera una voz que dijera “Queeeee Dilemaaaaa”.

3.       Invitados pasados de moda: Y eso, por señalar los que terminan llegando al programa, porque en el episodio debut anunciaron a Pipe Peláez ( que hace rato ni suena ni truena) y a Carolina Acevedo, y la actriz, ni por las curvas. Para mejorar, hicieron un desfile de modas con una diseñadora bien XYZ y encima fue Tony Kamo. Bueno, este último se lo pudieron ahorrar (en realidad era una sección patrocinada para hacer publicidad de su gira por Colombia), ya que el programa duerme a cualquiera. Por cierto ¿A los invitados también los piensan repletar de comida con todas las recetas que hacía el chef?

4.       Los avances de noticias: ¿En serio creen que comenzando emisión con ”Noticias positivas” van a acallar el hecho de que su Noticiero ( que es un coñazo INSOPORTABLE), que es el programa que le antecede a la franja, espanta audiencia por su sesgo ideológico?. Por demás, los tres avances de noticias de las 9:30, 10:30 y 11:30 fueron el mismo bucle de tres o cuatro notas mal analizadas que bien pueden prescindirse. Es casi la misma fórmula que ya fracasó en el matutino del canal Uno.

5.       Más de lo mismo: El set del programa es la versión 2.0 de El Desayuno. La sección de Macla, denominada  Auxilio, el último grito de la moda  es también la repetición de la repetidera de lo que ya hacía en El Desayuno. La sección de la astróloga, más predecible que libreto del Chavo del 8. Busca por dentro, la sección de autoayuda de Silvia Corzo, era una oda a los consejos más #GraciasFaryd ¿En serio, en pleno año 2.020 necesitamos una sección con un cura católico? Y si la respuesta era sí, haberle advertido más al padre Walter Zapata sobre el manejo de cámaras, porque hasta al aire le tuvieron que advertir que no le diera la espalda a la cámara. Por cierto, esa sección llamada “Todo tiene su cura”… por poco se les funde el cerebro de tanta originalidad. Ah, y Memencanta, una sección de memes de internet…uff, qué creatividad, ¿qué, estamos en 2006? ( por cierto, ni un solo meme de Duque, mala ahí). Por cierto ¿Hasta cuándo van a abusar de las mismas cortinillas sonoras de Muy buenos días? Porque el beso del final de Simarik de Tarkan es tan yesterday´s flavor…

6.       Pésimo manejo del tiempo: Quitando los avances de noticias de cada hora, el manejo del timing entre las secciones fue un soberano desastre. Y el de cámaras, ni se diga: estaba más perdido que Adán el día de las madres. Tanto presentador se atropellaba entre sí, y fue un jodido desastre ver ciertas secciones. Sobre todo las de las recetas que pusieron en pantalla, pues no guardaba ninguna coherencia lo que decía o mostraba el chef y lo que salía en el generador de caracteres. La sección de Manualidades con Ángela Cardozo fue una oda a la improvisación: ¿A quién se le ocurre una sección de manualidades para niños usando una pistola de silicona caliente, que hasta quemó a la presentadora en sus dedos, existiendo la silicona líquida? Hasta en el ya desaparecido ¿Puedo hacerlo yo? japonés, cuidaban al detalle qué manualidad iban a hacer para evitar esos chascos.

7.       Reciclando lo que ya fracasó en otro lado: Lalinde no levanta cabeza desde el final de El precio es correcto: Lo intentó en Caracol con Locos x la tele y Día a día en Familia y fracasó. Se fue al Uno y también fracasó (igual que Silvia Corzo), y El Desayuno se saldó con más pena que gloria en RCN. Alerta hace una presencia ridícula y sin gracia en cada intervención.

Lo peor es que realmente no debería ser tan difícil competir con el ladrillo de Caracol o el del Uno. Pero ni eso pueden. O al parecer, no pueden, porque a todo lo narrado se le une ese silencio sepulcral que los analistas de rating tienen respecto de los números de audiencia de este programa matutino. Uno sabe que estos formatos no es que marquen cifras astronómicas (bueno, en RCN casi nada lo marca), pero se siente sospechoso cuando, a una semana del estreno, nadie dice guarismos concretos. Se las dejo ahí…

lunes, 10 de febrero de 2020

Review A otro nivel- Canta conmigo: Otro sobrevalorado concurso de cantantes de Caracol


Debo confesar (aunque a mis lectores eso nunca les extrañe) que siento profunda pereza por los concursos de cantantes que hacen en Caracol. Visto uno, vistos todos. Sobre todo, porque esa cómoda como inmerecida posición de liderazgo en rating ya cansa, y más si no propone nada nuevo bajo el sol. Rara vez cambia la mecánica, y hasta el repertorio musical de los programas mismos. Además, como es una de mis críticas más claras, yo no veo el “otro nivel” en que musicalmente están John Onofre  o Jair Santrich después de ganar las temporadas del 2016 y 2017, respectivamente.




Ahora se reestructura el programa con el brasilero Canta Conmigo, y eso explica por qué en el set del episodio debut (que, también confieso, vi en riguroso diferido, porque ni piensen que voy a dejar de asistir a mis clases de alemán por ver esta bazofia) vimos a tantas caras conocidas, como Maía, por ejemplo, otra experta en salir en cuanto reality se le presente, en uno u otro canal ( La Pista o Masterchef Celebrity, por solo citar dos ejemplos), en el panel frontal de 100 jurados, que en una escena hicieron el ya pasado de moda mannequin challenge #GiveMeABreak, eso fue tan 2016…-. Los jurados son un revuelto entre ex participantes de las temporadas pasadas o de realities pasados (Laura Mayolo, ex integrante de Escarcha, surgido de Popstars)  asesores vocales de Yo me llamo y una gente muy XYZ que definitivamente #MVM.

Temo que Paulina Vega se está encasillando con un programa tan de poca monta, de esos que se olvidan desde el día en que terminan. Cada noche, siete cantantes se pondrán a prueba.  Los tres más votados del panel frontal que no logren los 100 votos avanzarán a la fase del ascensor. Si un cantante logra convencer a la totalidad del panel de jurados, pasa directamente a otra fase de A otro nivel, superior a la etapa del ascensor. La primera en cantar fue Guita, con el género de la salsa. Ahora no dicen “Yo me llamo”, sino “Canten conmigo”. Pero seguía existiendo una antesala, esta vez no con familiares del aspirante, sino donde los otros participantes esperan su turno. La primera cantante obtuvo los 100 votos, con los clásicos comentarios donde todo son felicitaciones y flores.  Debe ser que con miel cortamos los comentarios envenenados que de vez en cuando tiraba Amparo Grisales en el programa antecesor.

El segundo participante eligió un pésimo tema (Bon Jovi en castellano debería ser un absoluto NO), y no convenció sino a 46 jurados, menos de la mitad. La tercera participante nos habló de su trillada experiencia con la música. Ya es la clásica historia plantilla que estamos hartos de saber en estos programas. Logró 97 de los 100 jurados. La ranchera del cuarto aspirante también la he escuchado hasta la saciedad en prácticamente todos los realities musicales de este país, y también obtuvo el pase directo sin la etapa del podio.  A “La Leona” más bien le fue como a perros en misa con escasos 40 jurados.  Y a la siguiente aspirante le tocó el libreto de la historia telepornomiserable de la noche. Obvio, eso no podía faltarles en su reality a los de La Floresta. Creo que el tema de Selena le quedó muy grande, pero le sirvió para colarse, temporalmente y por escaso margen (44 puntos) al podio, mandando a casa a la “Leona”. El último cantante con el género vallenato fácilmente llegó a los 96 puntos y eso mandó a casa a su antecesora.

Lo dicho: Si antes A otro nivel fusilaba la idea de la silla giratoria de The Voice y la reemplazaba con el ascensor, ahora esta etapa del podio es como el six chairs challenge del X Factor de varios países. Claro, en esta semana del debut, bien pudo apalancarse con el torneo preolímpico, aunque marcando menos que el final de Yo me llamo, pero ¿Se comportarán las cifras bien con ellos en las fechas siguientes? ¿No será hora de que el ascensor de este formato marque su descenso al sótano de la tabla de ratings? ¿De verdad el reemplazo de la modorra que producía la fase final de Yo me llamo era otro reality de cantantes? Los tres jurados que esperan a los de la fase del ascensor son Diego Torres, Paola Jara y Greeicy Rendón. Irónico es que una “estrella” surgida de un reality de la competencia ahora sea jurado que juzgará el talento vocal que ella misma ni siquiera tiene. Remezón total en el panel de jurados, pero el programa me produce una pereza infinita.

Pronóstico: Liderará en rating, porque básicamente  RCN le dejó el camino libre programando el bodrio de Los Reyes, que a nadie le importa; el Uno solo pasa ladrillos y porque en el fondo sé que a muchos de ustedes les gusta que Caracol nunca salga de su zona de confort.  Sin embargo, su liderato no es tan contundente como quisieran en La Floresta, y por lo visto, Pa ´Quererte, sin ser nada del otro mundo, ya les respira en la nuca, tanto, que protagonizó un sorpasso breve pero diciente entre el 18 y el 19 de febrero del 2020. Lo malo, es que no fue lo suficientemente duradero para mantenerse como tendencia. Sin embargo, yo creo que es hora que dejemos de acudir como las ratas del Flautista de Hamelin a darle rating al enésimo concurso donde su ganador será olvidado una semana después de que gane, después de vencer a los mismos palanqueados de siempre, a las estrellitas frustradas de otros realities nacionales o de ver cantar el mismo bucle de temas que ya nos sabemos de memoria.
Opta por el rescate: No.



martes, 7 de enero de 2020

Review Triple: Pa´ quererte, Amar y Vivir y La Nocturna 2




Primer recambio del año y nuestros canales privados estrenan sus primeras producciones nuevas (risas) del 2020: A las 8 de la noche, RCN comienza hablando, en tono de comedia, de las nuevas masculinidades/paternidades del siglo XXI. Es irónico pensar que el mismo canal, entonces programadora, que hizo Hombres –rescatada de Los años tenebrosos 1996-, reflejando las masculinidades de finales del siglo XX, sea tan predecible en reflejar las actuales. ¿En serio, todos los papás juegan futbol (en este caso, microfutbol)? La primera escena es con la crueldad de los niños con Isabel cuando ella habla en su escuela de lo que significa un papá, cuando ella no lo conoce. Demasiado postiza. Así es Pa´ quererte.

Y es que a Sebastián Martínez (Mauricio Reina), la comedia tampoco se le da. Ese rol de diseñador de modas heterosexual al que le llega una hija de 8 años que desconocía, la verdad, no me resulta creíble. Lo de su desapego a la paternidad, vaya y venga, pero más de ahí, no cuela.  Sobre todo, porque, y sin ánimo de ser sexista, eso de un diseñador de modas heterosexual no hay quien se lo crea. Y menos el rollo de María, la mamá de Isabel, que se va para Australia de la noche a la mañana. Pero, bueno, la cuarta parte de El man es Germán tampoco había por dónde cogerla. Y a ello le suman tres historias entrelazadas, pero que se unen en ese colegaje de partido. Estos restantes personajes nos hablaran de la infidelidad en la pareja (Jorge), de micromachismos (Toño)  y de las relaciones con diferencias de edad (Octavio).

¿Vale la pena ver un segundo capítulo?: NO. Me pareció floja. La fotografía de la novela me rechina, tanto como parte de su elenco, que no me mastico ni me los trago: Manuel Sarmiento, Variel Sánchez… La edición es un desastre completo, trata de mostrar tantas tramas a la vez, que marea. Eso le restó fuerza a la escena donde Mauricio conoce a Isabel. La musicalización atosiga. No es una alternativa viable como enfrentada ni a Yo me llamo ni a Canta Conmigo.

Resultados de rating. Pronóstico: En una inusual jugada de programación , RCN decidió jugársela sin Los Reyes en estos primeros dos días y emito consecutivamente el debut y el segundo capítulo a las 8 y a las 9, logrando en el debut un magro 6.63, a casi 5 puntos de su rival de horario natural (Yo me llamo, en su aburridísima recta final), pero remontando en el segundo con unos 9.49 impensables. Al segundo día, logra colarse entre los dos primeros lugares, con 10.1 en el episodio de las 9, derrotando a Amar y Vivir en su horario, pero perdiendo a las 8 con 8.2. Como ya es predecible en el canal de las tres letras, es mera cuestión de tiempo para que oficialicen el trasteo de Los Reyes a las 8 pm, para que se queme contra Yo me llamo y lo que le suceda, y buscar más arrastre a las 9 con Pa´quererte y Enfermeras apoyándose entre sí. Igual, mi opinión contra estos productos sigue intacta. Solo que ya era hora de complicarle las cosas a Caracol en su propio terreno. Yo creo que la franja de las 8 pm no sirve para ficciones de Las Américas.

Amar y Vivir, por Caracol a las 9 de la noche, es el remake de una producción de Colombiana de Televisión de hace poco más de 30 años, pero, lo siento, yo no puedo con su pareja protagónica. Ana María Estupiñán me parece la Nelly Moreno del nuevo milenio, y créanme, no es un halago. Y de Carlos Torres, siento que no da la talla, ni se siente la más mínima química entre ellos como pareja protagónica, como sí pasaba entre María Fernanda Martínez y Luis Eduardo Motoa en la serie original ( sí, esa sí era una serie). Pero este update, ambientado, al igual que su original, en una plaza de mercado (demasiado aséptica para mi juicio), tiene su musicalización como La Kalle TV, donde se canta cual maldita rockola, así el libreto no lo exija. El primer capítulo mostró los conflictos de Irene y Joaquín en sus respectivos hogares, antes de que sus destinos se crucen. Lo del incendio de la finca de Joaquín,  la violación de su hermana  y el escape del cementerio fueron de las escenas peor logradas, no me transmitieron sino pena ajena. Joaquín llega a Bogotá buscando a su hermana y así, de la nada, conoce a Irene. Y el capítulo termina con el product placement más descarado, con la referida emisora y la canción escrita por Estéfano.

¿Vale la pena ver un segundo capítulo? NO. Ésta mucho menos. Es más, les hago un spoiler del carajo: Ella triunfa en un concurso de cantantes (aquí podrían adaptarlo a un reality show), y él logra que liberen a la hija de los dos, que había sido secuestrada, pero eso le costará la vida. Listo, les ahorré 60 o más capítulos de esta BASURA. Tampoco me soporto ni a Yuri Vargas, ni a Alina Lozano (que sale también en Pa´quererte)

Resultados de rating. Pronóstico: Debutó en segundo lugar con 10.41, a casi un punto por debajo de Yo me llamo del mismo canal, superando a su inusual rival de horario por casi un punto, pero cayó al segundo capítulo a la tercera posición, esta vez derrotada por su rival de horario. Lo cual fuerza concluir que este remake bien puede ser el primer fracaso de Caracol en el horario de las 9 pm para el 2020. Y no los culpo: La pareja protagónica no convence a nadie. La historia no tiene margen de mejora y a veces es mejor así, para que caracol se esfuerce por crear verdaderas historias y no abrirles el dique para que hagan remakes indiscriminados de telenovelas ochenteras o noventeras. A ver: Hollywood también hace remakes, canales como Televisa viven y comen de ellos todo el tiempo, pero si Caracol se va a meter en ese berenjenal, que al menos haga un casting más creíble y sin esas bochornosas propagandas de sus emisoras filiales de pacotilla.

Y la segunda parte de La Nocturna llega, casi tres años después de que la Graham cerró sus puertas en este mismo horario. Pero su comienzo parecía de programa de Séptimo día. Y las escenas subsiguientes dejaron mucho que desear. Los nuevos personajes no dan la talla. Y menos si en el libreto hablan de una “demanda por injuria y calumnia” –sic-. Lo más complicado es ver a Esther (Marcela Carvajal) pasando de profesora de Administración a ser coordinadora de una facultad de derecho. Esto me hace perderle el respeto. Y darle continuidad al personaje de Luz Dary, que de por sí exasperaba en la primera parte, fue un craso error. En líneas generales, esta segunda parte es un garrafal error. Se siente sobre y sub actuada de cabo a rabo. Es difícil elegir una escena como la más floja, porque todas padecen de lo mismo ¿Dónde está doña Pilar, quien compró la Graham? ¿Por qué se dice que el dueño es Mario (Jorge Enrique Abello)?

¿Vale la pena ver un segundo capítulo? Lo siento, la respuesta también es NO. Ya me rompió el corazón en la primera parte, desde su innecesario alargue. No volveré a caer en este truco tan barato. Y menos si en el elenco está Brian Moreno, quien siempre me ha parecido pésimo actor.

Resultados de rating. Pronóstico: Debutó en séptima posición con 5.37, con más de 3 puntos de desventaja frente a su rival de horario, y en el segundo capítulo mantiene tan incómoda posición, nuevamente perdiendo contra su soporífero rival de horario esta vez por 4 puntos. Otro fracaso a la vista. Además, lo siento por “la escuelita de La Ley del Corazón”, pero así NO se enseña derecho, hablando peor que en universidad de garaje. Y bien saben que en esta área soy muy crítico. Además, ratifico que esto, más que una segunda parte, más bien parece haber hecho la idea descartada en un focus group hace tres años sobre qué debía ser La Nocturna. Los trucos ya se sienten vistos: El trabajo en grupo que une personas muy dispares, los chismes de pasillo… Ni en eso hubo un verdadero esfuerzo de los libretistas por innovar. Nunca llegará al Top 3, que sí logró la primera parte.

Optan por el rescate: NO, ninguna de las tres.

martes, 31 de diciembre de 2019

Top 20 del 2019



Cierra el año y como ya es costumbre, aquí tenemos el conteo regresivo con 20 hechos o personajes que fueron noticia (para bien o para mal, indiferentemente) durante el saliente año. No se caracterizó el 2019 por noticias o personajes realmente positivos, por lo que el criterio para estar en el listado es bastante bajo, por lo que verán:
20: In memoriam: Con la partida del 2019, también vimos partir a personalidades como Karl Lagerfeld, Luke Perry, José José, Celso Piña, Walter Mercado, Marie Fredriksson, Camilo Sesto, entre muchos otros. A nivel nacional nos dejaron Fernando Gaitán, Jota Mario Valencia, Radamel García, Eucario Bermudez, Jaime Santos, Jairo Alonso,  Luis Fernando Montoya, Gloria Zea, Fabian Legarda, Luis Ospina, Rodrigo Obregón, Javier Darío Restrepo, Alfredo Molano, Alberto Abello Vives, entre otros. Paz en sus tumbas.
19: Madonna: Aunque la cantante estadounidense lanzó nuevo álbum Madame X, y su sencillo Medellín, a duo con Maluma, tuvo una respetable figuración en listados en todo el mundo, no pudo opacar su poco afinada presentación en el Festival de Eurovisión del 2019, celebrado en Tel Aviv, y donde fue objeto de críticas por cantar en playback y por sus alusiones a Palestina. Con todo, la Ambición Rubia no nos dejó indiferentes y por eso se gana una plaza en el conteo del 2019
18:  Un RCN con sabor vintage: El canal de Las Américas pudo ver temporalmente la luz al final del túnel de vergonzosas derrotas frente a Caracol, y para ello apeló a retransmitir novelas exitosas en su momento como Yo soy Betty la fea ( que merece líneas aparte), Lady, la vendedora de rosas, El estilista –bueno, esta nunca fue exitosa- o Los reyes. Se la ganaron barata los del canal de las tres letras simplemente emitiendo lo ya hecho, porque los productos nuevos ( risas) fueron incapaces de atraer verdaderamente público en un canal denostado, hortera y con hedor a panfletillo político.
17: Deportes en Colombia: En 2019, varios deportistas colombianos destacaron:  El Tour de Francia ganado por Egan Bernal, el torneo de Wimbledon ganado por Cabal y Farah, o el brillante desempeño de Giovanni Urshela en los Yankees de Nueva York, contrasta con el poco más que discreto año de los futbolistas patrios, que pasaron descoloridamente en la Copa América del 2019 ( y en el 2020 serán anfitriones, junto a Argentina). Enhorabuena a todos los nombrados.
16:  La Epa Colombia, en líos judiciales: Uno de esos personajillos ridículos que hace fama inmerecidamente, sin tener talento reconocible alguno, Daneydi Barrera Rojas, infamemente conocida como Epa Colombia, pasó el año en el ojo del huracán por un video suyo destruyendo una estación de Transmilenio, en medio de las protestas sociales de finales de noviembre. Aunque fue judicializada y se le prohibió el uso de redes sociales, la “influencer” desacató dicha órden. La situación judicial de Barrera está por definirse en un futuro, pero entra en este listado como un ejemplo a NO seguir.
15:  ¿El comienzo del fin del reggaetton?: O al menos así lo pensaron muchos tras la polémica decisión de la organización de los Latin Grammys, dada a conocer a finales de septiembre, y donde el género fue visiblemente olvidado. Maluma fue uno de los primeros en protestar por no haber sido siquiera nominado, a lo cual se le unió J Balvin. En realidad, ser incluidos en el género urbano es poco menos que la forma de amainar las críticas. Igual, todas las modas tienden a la baja, y la del reggaetton ha durado mucho más tiempo del que esperábamos.
14:  Los 50 de Jorge Barón: Aunque relegado a horarios cada vez más imposibles, y sin programadora propia, sino casi “de polizones” en RCN, el tradicional Show de Las estrellas del presentador tolimense llegó al medio siglo en 2019. Igual, tras ser desterrado de la licitación de Canal Uno hace dos años, pocos pensaban que este programa llegaría a su quincuagésimo aniversario, a pesar de las evidentes críticas que hemos hecho a su formato. Por lo menos, le alcanzó para el puesto catorce de este listado.
13:  Ana del Castillo: Pocas cantantes han despertado más figuración por sus accidentes de tránsito, borracheras, cirugías, besos con otra mujer y apariciones en redes sociales mandando a decirle a uno de sus colegas, y cito “7500 millones de veces hijueputa” como la cantante de vallenatos. Esta niña tiene un olor a bionovela de Caracol que da miedo…
12: Netflix, luces y sombras: Cayendo dos lugares respecto del listado del 2018, la plataforma de streaming sigue siendo noticia en Colombia, no solo por la incorporación de más suscriptores, sino también de contenidos de factura nacional, con dispar suerte: Siempre bruja (cuya segunda temporada se anuncia), Colmenares, Frontera Verde o Los Briceño (esta última que se anuncia para Caracol en 2020) entraron en su oferta audiovisual y algunos de ellos fueron ya comentados en esta pagina pobre pero honrada.
11: Iván Duque y señora: La consabida celda de castigo no podía caerle a otro antipersonaje como nuestro vergonzoso presidente y su consorte, chaquetas aparte. Protagonista de cientos de memes, ácidas críticas de varios espectros de la política nacional, y frases infamemente célebres del 2019 como el “De qué me hablas, viejo”, así como rumores de que éste tiene una moza a la que le pagamos salario los contribuyentes de este atribulado país nos dejan este ingrato undécimo lugar, el más odiado del conteo.
10: El cierre de la revista TV y Novelas Colombia: La crisis de la industria editorial llevó al cierre de la revista TV y Novelas a comienzos del 2019, tras casi 30 años en el mercado, dejando a cerca de 100 personas sin empleo. El decrecimiento de los ingresos del magazín, la caída de la pauta y la falta de adaptación a contenidos digitales hizo que la publicación decidiera cerrar su filial colombiana y se centrase en la matriz mexicana. El ecosistema del chisme se vio afectado, indudablemente, dejándonos solo a los Premios India Catalina como la única red carpet criolla.
9: El Uno pierde a Noticias Uno: Tras poco más de dos años al aire tras la polémica nueva licitación, el informativo liderado por Daniel Coronell y Cecilia Orozco, y rescatado de nuestra saga Los años Tenebrosos de la televisión colombiana en su capítulo del 2002 dejó de ser emitido a finales de noviembre en el canal público y pasó a la tv por suscripción. Aquí sí que el grupo Plural demostró ser todo, menos plural en sus puntos de vista administrativos: Prefieren la pauta oficial a la independencia informativa. Y así les lucirá el pelo. Por lo pronto, noveno lugar del conteo.
8: Las bodegas twitteras: Tanto de izquierda como del “centro” o de la más recalcitrante derecha, defendiendo a un político como a otro, o a un canal frente a los contenidos de los rivales, lo cierto es que muchas arrobas por ahí en la red del pajarito azul han pasado del anonimato al desprestigio directamente. Trinos vienen, trinos van, y algunos de ellos creen que de ello pueden armarse a optar a cargos públicos, pudiendo quemarse en las urnas (¿cierto, señor Polo Polo?) o hasta alcanzar cargos burocráticos sin mayores méritos, ni siquiera buena ortografía o conocimientos.
7: Un bicentenario que poco sonó: Cuando un país llega a su segundo bicentenario de independencia, se esperaría poco más que una simple bionovela de poca monta en TV, o el lanzamiento de una moneda que en realidad circulará en 2020, pero así es Colombia, un país donde las fechas se nos pasan con más pena que gloria. Vaya uno a saber si en 2119 tengamos algo qué celebrar.
6: El declive del Señorita Colombia: Justo a pocas líneas de este post, comentamos cómo el Concurso Nacional de Belleza celebró en 2019 una de sus versiones más grises, de menor recordación y con menos brillo de los últimos 40 años. Con todo y el estreno del departamento del Quindío en el palmarés real, y el destacado lugar en el top 5 de Gabriela Tafur en Miss Universo 2019, lo cierto es que mucho tendrá que cambiar en el certamen que otrora se celebraba en Cartagena (porque hasta esa incertidumbre tenemos ya) para que recupere el brillo de antaño. Por eso, no logra colarse al Top 5 y se queda a las puertas.
5: La demanda de Agmeth Escaf: La justicia cojea pero llega, y eso sí que lo sabe el actor y presentador barranquillero, a quien la Corte Suprema de justicia, a mediados de julio del 2019 le dio la razón en su demanda, que en esta casa editorial pobre pero honrada acompañamos desde sus albores en 2013. Su lucha por el reconocimiento de la igualdad laboral con las que en ese entonces eran sus compañeras de set en Día a día del canal Caracol terminó con el reconocimiento del contrato realidad del costeño con el canal de La Floresta, confirmando las millonarias condenas de la segunda instancia. Aunque no le vemos en pantallas desde Soldados 1.0, se sentó un precedente que bien podrían emplear en su favor otros ex empleados de Caracol como älvaro Lemon El hombre caimán
4: Claudia López y Aída Merlano: Dos mujeres en extremos de la política, cierran el año en antípodas, una como la primera alcaldesa abiertamente lesbiana y electa de los bogotanos, casada con su compañera sentimental de muchos años, la congresista Angélica Lozano, la otra, como prófuga de la justicia en una operación de escape que ya quisiera para sí cualquier película de Dago García, y lanzando al estrellato efímero a su hija, quien posó desnuda en SoHo. 2020 será un año de retos para ambas, una al frente del segundo cargo más importante del país, la otra en torno a su relación con la justicia.
3: Los cacerolazos: Las protestas sociales fueron protagonistas del 2019, en medio de un escenario político cada vez más politizado, contando con la funesta participación del ESMAD y un gobierno nacional cada vez más sordo e imprudente, que lo mismo te aprueba a medianoche una reforma tributaria lesiva de la cada vez más diezmada clase media, como que se burla de los muertos y heridos en las protestas. Y la cosa no promete mejorar en 2020 ¿Estaremos frente a una “primavera colombiana”? Solo el tiempo lo dirá, por ahora, medalla de bronce.
2: Betty la fea: Parece mentira que una novela hecha en 1999 se logre colar tan alto en un top 20 de noticias del 2019. Pero el pasado no nos deja de lado, y cuando los contenidos audiovisuales recientes son tan malos, no queda más que acudir al pasado glorioso de la telenovela colombiana más exitosa de todos los tiempos. Fue un fenómeno fan acrecentado por las redes sociales, que en sus momentos no existían, las que elevaron a lo más alto de la tabla de ratings a la tragicomedia de una secretaria poco agraciada que se enamora de su impulsivo jefe. El finado Fernando Gaitán debe sentirse orgulloso de la medalla de plata que alcanza en este listado su fea más bella.
1: Censura: La palabra del año 2019 debe ser Censura. Un gobierno que impulsa una ley de medios que le daría muchos poderes, y que nombra en puestos estratégicos a funcionarios poco competentes con una misión clara: Llenarnos de postverdades, mentiras oficiales que se pretenden embutir como realidades. Y si no me creen, recordemos lo que el infame Juan Pablo Bieri trató de hacer con la quinta temporada de Los Puros Criollos, nuestra última rescatada: matarla en horarios que poco le lucían al producto que le ha dado tantos laureles al canal público cultural. Y lo cierto es que no se trata de un caso aislado en este gobierno, pero prefiero no ahondar en ello, no vaya y también me censuren…

lunes, 30 de diciembre de 2019

Los años tenebrosos de la televisión colombiana: 2019



Cada año que me siento a redactar este memorial de agravios de la basura que hacen nuestros canales nacionales, esta sensación de déjà vu se acrecienta. Y este año fue peor, gracias a la política vintage de uno de los canales, pero de eso hablaremos más adelante.

Enero comenzó con triple estreno en el horario de las 8 de la noche, y no podemos evitar sentirnos más desolados de los resultados: Caracol enfiló sus armas con La Agencia, batalla de Modelos, donde Andrea Serna jugó a ser ella misma en PDNT pero en las toldas caracoleras. RCN vivió su enésimo fracaso con el Reto 4 Elementos, al que de nada le sirvió comenzar media hora más temprano que su rival, si la competencia era tan mala como el ya lejano La isla de los famosos del  2007 y la narración tan atosigante y fastidiosa como en Exatlón Colombia. Lo del Canal Uno de llevarse Sin tetas no hay paraíso y emitir ellos su tercera parte (sigo sistemáticamente negándome a llamar “temporada” a ese esperpento) fue de juzgado de guardia: ¿De qué les sirve a los del Uno sacar pecho por mejorar sus cifras históricas de rating tras el reboot del 2017 con semejante porquería de producción teleinmunda?

Caracol siguió sus recambios con El Bronx, producción que sacó del congelador, básicamente porque RCN no atinaba una en el horario de las 10 de la noche. Rápidamente entró y salió del aire la horrenda versión mexicana de Rosario Tijeras que ellos se atrevieron a emitir. Hasta que ocurrió el fallecimiento de Fernando Gaitán, y de repente, en un canal que llegó a emitir ( y saben que no les miento) más de 3 horas seguidas de El chavo del 8 en pleno prime time, se les ocurrió retransmitir Yo soy Betty la fea, primero en el horario de las 10 y luego a batirse en duelo a las 9 con la enésima bazofia sobrevalorada de Caracol a las 9 pm: La gloria de Lucho. Aunque las cifras no eran malas para los de Las Américas con una telenovela que ya habían emitido cuatro veces, aun faltaba mucha tela por cortar…y sería con la de Rag Tela. Aun con el predecible liderato que las cifras dieron por mucho tiempo al inmamable La Voz Kids, la intrincada trama de la fea que conquistó a Colombia entre 1999 al 2001 estaba por rendir frutos.

De otro lado, la larga agonía de La ley del corazón 2, defenestrada en pos de Betty en el horario de las 10 dio paso a la basurezca La Guzmán, biobobela sobre la cantante mexicana que no produjo ni bostezos. Mismos que tampoco produjo la rocambolesca cuarta parte de El Man es Germán, que fue presa fácil para el Desafío SuperHumanos del 2019, con su mecánica absurda de ver la misma prueba entre diez regiones divididas en grupos, y con eliminación en bloque de una región entera.

Pero Caracol iba a empezar a trastabillar y a cometer errores estúpidos de programación: María Magdalena, una producción que bien se podía ver entera en Netflix, se puede considerar el primero de ellos. La lenta biblionovela aburría hasta a las piedras y fue mal recibida por el respetable. Luego vino Un bandido honrado, y aquí sí que no me alcanzan los epítetos para despotricar de la jijuemil gritobobela de Caracol del horario de las 9 pm, donde la sobractuación era la regla general. Ahí fue el acabose del casi perenne liderato de Caracol, pues, quien lo creyera, aunque creo que los casi 48 millones de colombianos sabemos cómo termina Betty, terminaron dándole la espalda a los de La Floresta para irse a ver los devaneos de la señorita Pinzón Solano con su jefe.

Y como las alarmas se encendieron en La Floresta, corrieron a pasar Las Muñecas de la Mafia 2 en el horario de las 10, relegando a María Magdalena, pero sin obtener ni la mitad de lo logrado por la primera parte, diez años atrás. Parecía casi mentira que en las mediciones de audiencia, se afianzaba una novela de hace 20 años frente a toda la parrilla actual. Ello alentó a RCN a decidir repetir Lady, la vendedora de rosas, que logró un positivo arrastre de Betty, haciendo que la novela de narcos de La Floresta palideciera.

Pero Betty no iba a ser eterna. Recordemos que hace 20 años empezó a ser emitida por media hora y luego dio el salto a episodios de una hora. En esta última forma, su reinado iba a llegar hasta el temible recambio de septiembre, que demostró que, irónicamente, a RCN le “sirvió”, si se me permite esta crueldad gratuita, la muerte de Gaitán, para seguir con la política de recalentar productos ya emitidos, y decidió darle el paso a Los Reyes, que poco pudieron hacer contra la etapa final del Desafío y el comienzo de Bolívar, con un breve interregno de la desagradable La vuelta al mundo en 80 risas. Pero la bionovela del prócer venezolano solo demostró ser un gregario de Yo me llamo, básicamente porque RCN, teniendo en sus manos Masterchef Celebrity 2019, decidió, en una de sus más estúpidas políticas de emisión, dejarlo los fines de semana, ¡enfrentado al decadente Sábados felices! Y eso que tener 22 “celebridades” (sí, así entre comillas, porque más de uno solo es conocido por su casa) parecía asegurar buen contenido, pero terminó todo como un soufflé que se te desinfla nada más salir del horno. Mismo desinfle que deben sentir en el canal de molusco cuando ven las cifras de La Ley Secreta, enfrentada posteriormente a Enfermeras, quien, tras las inéditas vacaciones que le dieron a Yo me llamo en beneficio del cada vez más decadente y nada hilarante Festival Internacional del Humor, llegó tímidamente a liderar por unos cuantos días. Pero la “contención de daños” les iba a llegar con el refrito de La Vuelta al mundo en 80 risas… lo que demuestra lo malos televidentes que somos, dándole rating a tanta basura junta.

Y es que en otros horarios, por Caracol, Diva Jessurum nos embutió Expediente Final, o sea, hacer la misma labor de lavandería de imagen de famosos, pero ya fallecidos. Y RCN hizo su copia barata de El Rastro para los días festivos, y la denominó En evidencia. Y lo intentaron con su propio espacio de chismes pendejo en los fines de semana con La Movida, que no ha conseguido mover a nadie, resucitando a Yo, José Gabriel en las noches de los domingos, donde solo produce modorra, y resulta mejor correr tupido velo sobre todas ellas.

Donde merecemos líneas aparte es con esa desastrosa decisión administrativa del Canal Uno de dejar ir de sus filas a Noticias Uno (irónicamente se sigue llamando así, aunque desde diciembre lo emiten en Cablenoticias), nuestros lejanos rescatados del 2002; solo por conservar la apetitosa pauta oficial, que rechinaba con el carácter crítico del periodismo de este noticiero. Aunque la presencia de Cretina, digo, Cristina Hurtado, nunca haya sido santa de mi devoción ¿acaso piensan los del Uno que van a ser una verdadera alternativa de programación con unas horas de anime más vistos que el sol, con Guerreros y Caso cerrado? ¡POR ESO NUNCA VAN A LLEGAR NI A 7 MÍSEROS PUNTOS DE RATING!

Hora de hablar del rescatado del 2019. Y no puede ser otro que Los Puros criollos, quinta temporada. Y en este año por un factor más en particular: su lucha contra la censura al interior de la misma RTVC. Sí, no podía pasar desapercibido por mi ese intento del funesto Juan Pablo Bieri por censurar el programa de Santiago Rivas, por sus cuestionamientos (muy sensatos todos) a la actual Ley de medios que pasó cual aplanadora, eliminando a la ANTV por un nuevo ente regulador superpoderoso como lo es la actual Comisión de Regulación de Comunicaciones. A pesar de los esfuerzos de Bieri por “matar” al programa estandarte de Señal Colombia, su quinta temporada se une, por derecho propio, al listado de rescatados, junto a sus cuatro temporadas anteriores, rescatadas de 2009, 2012, 2014 y 2016 ex aequo, y a La luciérnaga (1992), Señora Isabel (1993), Brújula mágica (1994), Quac (1995), Hombres (1996), El siguiente programa (1997), Música líquida (1998), Cine arte (1999), Quien quiere ser millonario (2000), La banda francotiradores (2001), Noticias Uno (2002), Pecados Capitales (2003), Así se vio en Televisión (2004), Juegos Prohibidos (2005), Hasta que la plata nos separe (2006), Pura Sangre (2007), El último matrimonio feliz (2008), NP& (2010), La bruja (2011), Allá te espero (2013), Puerto Papel (2015 y 2016), El Programa (2016), Pongámonos al día (2017) y finalmente Emergencias mecánicas (2018).

¿Por qué no quiero hacer Los años tenebrosos 2020? Es la pregunta que muchos me han hecho. De hecho quise dejarlo en 2012, pero continué haciendo esta labor por siete años más. Sin embargo, el desgaste de este formato de críticas que parece que nunca llegan a buen puerto me pesa demasiado, mis queridos lectores. Ya no doy más siguiendo estrenos cada vez más malos como los que se avecinan en el predecible 2020: Caracol sacará segundas partes de muchas producciones, incluida La Nocturna, que ellos mismos se encargaron de hacer inelegible para el rescate en 2017, o de la basura de La reina del flow. Terminarán a la maldita sea Yo me llamo y tendrá no uno sino dos remiendahuecos de programación: La vuelta al mundo en 80 risas y el desabrido Festival internacional del Humor. Fijo nos caerá alguna otra bionovela absurda que liderará a las 9 pm sin merecerlo, otra temporada más del Desafío, que no innova nada, el revamp de A otro nivel con más flores de un día de la música. Por RCN, también terminarán como mejor puedan con Masterchef Celebrity y a Enfermeras,  y ya anunciaron que debutan Pa´quererte, Verdad Oculta y Lala´s Spa (y sus trailers me producen agrieras) y refritarán Factor X ¿De veras vale la pena seguir?

En resumen, 2019 nos demostró que Caracol no es infalible, que Canal RCN solo pudo tener como última baza a Betty la Fea para medio salvar su año y que en Canal Uno fueron tan estúpidos de dejar ir al multipremiado Noticias Uno. Con poco a la vista en Señal Colombia (salvo el revamp de En cine nos vemos con Diana Rico) o Canal Institucional, repito la pregunta: ¿De verdad vale la pena seguir? Con este lúgubre escenario los dejo por este 2019, que yo despediré desde La Gran Manzana. A todos los que han estado ahí desde el principio, gracias por estar ahí. Porque a ustedes les debo haber hecho todos y cada uno de los más de 25 posts de esta saga que ya debe tocar a su fin.

lunes, 9 de diciembre de 2019

Sudáfrica gana Miss Universo 2019. Colombia, en el Top 5 ( y eso que RCN no emitió el certamen)


Por primera vez en 40 años, el certamen de la belleza orbital no sería emitido por un canal nacional. Ni RCN, dueño de la franquicia Miss Universo (lo cual automáticamente veta a Caracol o al Uno de hacerlo, y eso que estos últimos cogen lo que sea, igual, ya no emiten Noticias Uno), y eso básicamente porque saben que el rating de este formato es directamente proporcional al avance de la candidata nacional. Si nos eliminan de una, esto solo lo siguen cuatro gatos.

Tras el primer número musical de la noche con las misses y Ally Brooke ( una de las ex Fifth Harmony), volvimos con el pelmazo de Steve Harvey como presentador de este chochal, haciendo malos chistes sobre su infame cagada con Ariadna Gutierrez y hablando tanta paja que parece congresista del Centro Democrático.

Y como esta gente sigue con su sistema de “cupos regionales” que tanto hemos criticado en años anteriores, ni modo, nos tocó aguantarnos, así fue el Top 20 de este año. Por cierto, Paulina Vega hizo parte del jurado, integrado por solo mujeres este año.
  • ·    África y Asia Pacífico: Sudáfrica, Indonesia, Vietnam, Nigeria y Tailandia
  • ·         Europa: Albania, Francia, Islandia, Croacia y Portugal
  • ·         Américas: Puerto Rico, Perú, República Dominicana, México y USA
  • ·      Wildcards: Filipinas, Venezuela (ambas la mata de la obviedad), India, Brasil y finalmente Colombia ( momento aflojen nalga)


Y tras la hartísima sesión de mensajes de auto superación de las 20 semifinalistas, pasaron a las 10: USA, Colombia, Puerto Rico, Sudáfrica, Perú, Islandia, Francia, Indonesia, Tailandia y Mexico.  No habrá back to back con Filipinas.
El armatroste de Malasia ganó el mejor traje típico. Y en traje de baño, con las participantes eliminadas cual mera escenografía, todas desfilaron un traje de dos piezas con un pareo estampado.  Turno del top 5: México, Tailandia, Colombia, Puerto Rico y finalmente Sudáfrica.

Turno de las preguntas que definen el top 3: México respondió sobre las protestas para crear cambios. Respuesta muy de cajón. Tailandia contestó sobre el derecho a la privacidad versus la seguridad. Imitó un poco a Paulina Vega. Colombia respondió sobre salud reproductiva, pero usó traductor. Puerto Rico contestó sobre las redes sociales y Sudáfrica sobre el cambio climático. Ambas, buenas respuestas. El top 3 fue: México, Sudáfrica y Puerto Rico.  Es irónico pensar que justo cuando Canal RCN NO emite Miss Universo, la candidata colombiana avanzó hasta el top 5. Hablemos de pésimas decisiones de programación.

En la ronda final, con la misma pregunta, sobre la cosa más importante que enseñarle a las niñas. La verdad, las respuestas estuvieron muy comme ci, comme ça. Tras la ultima palabra, el llamado fue así: Primera princesa fue México; la Virreina fue Puerto Rico y Miss Universo 2019 fue Sudáfrica, Zozibini Tunzi ( y eso que el peinado y el vestuario dejaban mucho qué desear)

lunes, 11 de noviembre de 2019

Quindío gana la primera corona para su departamento. Este es nuestro Destaconado del Reinado




Días atrás comentaba en Twitter con varios apreciados followers que, si bien se supone que estamos en pleno reinado de belleza de Cartagena, este año el evento ha pasado tan desapercibido que ni nos hemos dado cuenta. Y es que ni en la misma Cartagena se siente, básicamente porque en este año han recortado demasiados eventos. RCN ha hecho la mas minimalista publicidad del evento este año, tras el poco exitoso experimento del Rumbo a Miss Universo de septiembre del 2018, que rompió la buena racha que llevábamos en Miss Universo y corramos tupido velo a esa emisión a cargo de los canales regionales y otros de suscripción de noviembre del 2018. Como diría acertadamente uno de mis contertulios, ya sabemos que transmitir severo certamen de belleza por RCN o un canal regional es no trasmitirlo un poco. Partamos de una base: desde 2011, el reinado dejó de ser una apuesta fija en materia de rating. Y eso que Caracol suele pasar enfrentado a él alguna gala trasnochada de su reality musical de turno + El rastro o alguna película pecueca. Y ni con eso, el reinado levanta cabeza. Tanto a RCN como a la Corporación Concurso Nacional del Belleza debería darles pena haber tenido menos rating que "El Rastro", cátedra magistral de humillación, con casos repetidos de hace 2 o 3 años que uno ya se sabe de memoria cada festivo del año.
Y es que el cartagenero de a pie le tenía cariño al reinado en los ya lejanos tiempos de doña Tera. Aun con sus escándalos, y de los puestos regulimbis que año sí y año también nos llevábamos en Miss Universo, se le tenía aprecio. Pero empezar a llevarse eventos de la ciudad y hacerlos pregrabados fue el comienzo del fin. Como si La Heroica no pudiese cobijar un buen desfile de traje de fantasía (luego denominado “artesanal”) o si el clásico desfile en traje de baño del hotel Hilton no fuera la prueba de fuego definitiva de las aspiraciones de más de una Miss, al ser el gran destape real. Pero lo que le dio la estocada mortal al certamen  fue su no realización en noviembre de 2016 para embutirlo sin éxito en marzo de 2017 y luego ese comentado reinado improvisado de septiembre del 2018 en Medellín.
Aunque la crisis del reinado viene desde mucho antes. Tan es así, que no tenemos Minicromos desde 2016. Si ya la publicación más entusiasta con el reinado le cerraba sus puertas, qué se podía esperar… Desde ese mismo año 2016, las fiestas de noviembre se hacen por y para las reinas populares (o de la Independencia). Y este año, coincidiendo con el rezago de las elecciones municipales, menos publicidad ha habido. El reinado de Raimundo se siente como un vil Miss Mundo Colombia más.
Ni yo le había gastado post de predicciones reales. Sin Banquete del Millón, ni visita al barrio de las Reinas, ni balleneras, el reinado ya está en su verdadera decadencia... al certamen "lo torturaron hasta matarlo" en el canal de las tres letras. Las bajas de Jolie de Vogue y otras marcas grandes se sienten y bastante. Tampoco hubo la tradicional visita a la Sociedad Portuaria- evento que daba las primeras favoritas al certamen, con un digno despliegue de organización. Según cuentan los medios locales, el certamen de balleneras se canceló porque, debido a la crisis económica por la que pasa el CNB, no había para pagarle a los cadetes.
También, el mundo ha cambiado: ya a las niñas bonitas de las ciudades no les interesa eso de ser reina, mientras hace 20 años (o hasta menos) ese era su sueño. Gracias al auge de los reality shows, ser reina de belleza ya no es el único trampolín a la fama. Además, se quitan el peso de encima de las responsabilidades del cargo impuestas por el CNB. Y eso que en años recientes tuvimos buenos resultados en Miss Universo. Si se trata de trampolines a la fama, YouTube y en general las Redes sociales nos ha dado muchas razones para odiarlo: Pautips, Yuya, Germán, la Epa Colombia... Por otra parte, el feminismo tan exagerado de algunos, nos hace ver como raras a las personas que nos gustan los reinados porque se les acusa de cosificar a la mujer. Cualquier feminista radical diría que esos son eventos pasados de moda, donde a la mujer se le ve como ganado, y que los estándares de belleza son demasiado relativos y discriminan.
Como para rematar, las 22 candidatas al Concurso Nacional de Belleza llegaron por separado entre el 31 de octubre al primero de noviembre. Se acabó el archiconocido Vuelo Real de Avianca. “Este año no va a haber ‘Vuelo real’, muchas de las reinas llegarán directamente desde sus ciudades, en Avianca o en la compañía aérea que escojan”, dijo Raimundo Angulo Pizarro, presidente del CNB. 
En este año debuta la representación de Región Caribe (otro embeleco que pasará a los anales de la historia del reinado anecdóticamente, como muchas Señoritas Barranquilla o Santa Marta), se retiran Caldas, Caquetá, Córdoba, Guainía, Meta, Nariño y Risaralda y regresan Casanare y Santander. Esta es la tabla oficial de candidatas:


Departamento
Candidata
Edad
Estatura
Paula Jiménez García
26
1.76
Claudette Abuchaibe Sabogal
23
1.78
Adriana Lucía Rugeles Reyes
24
1.77
Estefanía Gutiérrez Roldán
24
1.74
Yuli Camila Tinoco Vega
23
1.80
Andrea Carolina Martínez Ballestas
25
1.80
Juliana José Parra Gómez
23
1.72
Valentina Aldana Dorado
19
1.73
Kathleen Giseth Mariño Badillo
23
1.75
Luisa Fernanda Pérez Moreno
24
1.75
María Alejandra Pulido Rueda
23
1.82
Lumara Stephanie Parra Henríquez
21
1.75
María Alejandra Salazar Rojas
22
1.74
Luisa Fernanda Cotes Ospino
21
1.75
Natalia Manrique Aguilar
20
1.74
María Fernanda Aristizábal Urrea
22
1.75
Mariana Jaramillo Córdoba
21
1.76
Kimberly Hooker Naranjo
23
1.82
Paula Camila Gualdrón Villareal
23
1.75
María Catalina Hoyos Arias
24
1.70
Natalia Rodríguez Muñoz
24
1.79
Valentina Cardona Rincón
20
1.80

Con una decoración donde las mariposas y los colibríes son los protagonistas, Catalina Robayo y Diana Mina, egresadas del reinado del 2010 (y la primera de ellas, ganadora del mismo) son las presentadoras del certamen.
El primer desfile fue con uniforme de falda corta, me pareció muy poco llamativo. Lejanos ya son los tiempos del Ballet de Sonia Osorio (qepd).De ahí vino la presentación con voz en off de cada una las 22 candidatas, que luego desfilaron con sus banderas, junto a la señorita Colombia 2019, Gabriela Tafur, dando paso al Himno Nacional. Muy aburrido todo. Tuvimos el protocolario discurso del alcalde de Cartagena (¡y pensar en el bochorno que nos esperará en 2020!), tan predecible como las tomas aéreas de Cartagena.
En el desfile de traje de gala (que erróneamente RCN emitió sin puntajes), el primero de la noche, así vimos a las candidatas:
Departamento
Opinión   
Traje color crema mas visto que el sol
Este traje dejó sin existencias de pedrería a toda Barranquilla. Hasta la reina del Carnaval debería preocuparse
El que le recomendó esos vuelos en el vestido debió ser su peor enemigo
Otro traje que imita, a lo mal, el de Taliana Vargas.
Entiendo los tonos verdosos del vestido, en alusión a las esmeraldas de su departamento, pero el diseño no le favorece
Tonos coral que ella no supo lucir en pasarela
El traje era bonito sin la cola de gasa digna de quinceañero de los años 80. Esas mangas también estuvieron feas.
Tono azul grisáceo, en un traje que no dice nada. Tampoco lo lució bien en pasarela.
El color blanco no le favorece. La pedrería del traje, lejos de favorecerle, le resta. Su enredo con el zapato y el traje, le resto puntos.
Ese tornasoleado del traje me hizo considerar que, después de todo, el de Bogotá no era tan feo… ¡este es MUCHO PEOR!
Otra mala imitación del traje de Paulina Vega.
Un traje rojo se agradece, cuando has visto cosas horrendas en la pasarela. Pero ella iba muy lenta en su desfile.
El cuello y la raja de la falda hacían ver ese traje más barato de lo que debió costar
Díganle NO a esas mangas que se caen. No se ven bonitas.
Si el de Chocó era feo, este era INFAME, HORRENDO, ESPANTOSO! Digan quien es el diseñador, pero PARA NO IR!
La gran favorita desfiló un traje azul rey ESPECTACULAR, que ella supo modelar muy bien
Imitación No. 568.945.264.556 del traje de Paulina Vega en Miss Universo.
O como poner la pedrería a la maldita sea en un vestido
Ese traje a lo “Caballeros del Zodíaco” es un absoluto NO
Tonos lilas de un traje al que también le sobra esa cola de gasa.
Traje rojo al que se lo cagaron esas plumas de la parte inferior. Parecía un Muppet.
Amiga, date cuenta: Esa abertura lateral de tu falda le restó elegancia a tu traje

Miss Cuerpo Sano y Reina de la Policía fue la señorita Quindío. La señorita Magdalena fue la zapatilla real y Miss Puntualidad. Huila ganó traje artesanal. Miss Elegancia Primatela fue para Bogotá. Y la señorita Redes Sociales fue para la señorita Norte de Santander. La mejor compañera fue para Santander
En el primer corte de candidatas, el top 10 quedó así, en orden de llamado: Antioquia, Huila, Cesar, Norte de Santander, Región Caribe, Cauca, Valle, Quindío, Atlántico  y finalmente Bogotá
En el desfile en traje de baño, todas con riguroso bikini negro de Chamela ®, fue así:
Departamento
Opinión   
 Bastante dominio de la pasarela
Con olor a palo
Le faltó tonificar la cola
Flojísima en pasarela
Su desparpajo compensa su poco busto
Al contrario, su busto compensa su poco dominio de la pasarela
Muy normalita
Ratificó su status de favorita
Suerte de debutante. Como en las lejanísimas épocas cuando existía “Señorita Territorios Nacionales”
Dominó la pasarela.

El show musical, presentado por la Señorita Colombia reinante, vestida como por el enemigo, fue con los Lista H de Alkilados. Qué imagen tan menesterosa mostramos cada año. El top 5 fue, en orden de llamado: Región Caribe, Quindío, Huila, Cauca  y finalmente Antioquia. Llega la hora de las preguntas, a ver si nos volvemos virales. Esta vez, varias ex reinas serían las que formularon las preguntas: A Región Caribe le preguntó Adriana Tarud sobre los valores que como mujer y colombiana quiere destacar. Ella hablo de la resiliencia. A Quindío le correspondió Taliana Vargas, quien le preguntó  sobre qué mujer colombiana es su modelo a seguir. Ella habló de las lideresas sociales, pero no indicó a ninguna en particular. Huila tuvo que responder la pregunta de Natalia Navarro sobre el papel de una señorita Colombia en la actualidad. Respuesta súper de cajón. A Cauca le preguntó Andrea Tovar sobre los aportes más significativos de la mujer colombiana sobre la libertad y la democracia. Contestó sobre el derecho al voto. Nada más le faltó hablar de la paz mundial. Finalmente a Antioquia le preguntó Daniella Álvarez (y eso que trabajó en la competencia) sobre la lucha de las mujeres colombianas y cómo las apoyaría a vencer la violencia de género. Habló del papel que debe adoptar una reina de belleza en campañas en contra de este fenómeno. Lástima, no contestó nada del “mujer con mujer, hombre con hombre” de su antecesora del 2008. No nos dejaron ni para medio meme.
Y tras el inútil e innecesario último desfile de las 5 finalistas en traje de gala y el discurso de la reina saliente, los resultados fueron así: Tercera Princesa: Cauca. Segunda Princesa: Región Caribe. Primera Princesa: Antioquia. Virreina: Huila, y por tanto, la Señorita Colombia 2020 es la señorita Quindío, María Fernanda Aristizábal Urrea, quien lleva la primera corona para su departamento.

Fuentes: