RCN sigue a la zaga del rating, y tras casi una semana
(¡!) del final de La Nieta Elegida, que se le dio por acabarse en pleno día de
partido de Eliminatorias (los de RCN no se ayudan), llega Te la dedico,
otra novela con síndrome Maldita Rockola, donde cantan porque sí y
porque no. Con una bionovela de Arelys Henao lamentablemente consolidada
al otro lado del espectro, tal vez los de las tres letras dejaron a los del
molusco tomar demasiada ventaja.
En la web del canal la anuncian con el genérico rótulo
de “mostrará el amor de una
pareja de soñadores que tendrá que atravesar por distintos obstáculos para ser
feliz”[1],
mejor dicho, ¿no había otra descripción mas random en el canal? Eso define como
al 80 % de los culebrones latinoamericanos con parejas heterosexuales como protagónicas.
Y si los de la Floresta compiten con música del despecho, pues combatamos fuego
con más fuego y repitamos género en el canal rival. Con musicalización como Musidramas
de los bien baratos.
Ambientada
en la Bogotá del 2022, con el protagonista masculino cantando temas de este
género en una discoteca donde como que el Covid no existe (porque ni medio
tapabocas se ve en pantalla), mientras su adorado tormento llora junto a una
maleta a medio empacar, y brevemente, recordamos un pasado feliz con los dos
cantando, porque el libreto no da pa´ más. Llevamos menos de 10 minutos de
novela, y Bueno y Hoyos han demostrado sus pobres tablas actorales como Wilson
y Adriana, la lacrimógena pareja en apuros de esta novela que no se sabe
por dónde cogerla. Si supuestamente Wilson está borracho, no se le nota, actúa igual
de mal que si estuviera sobrio.
Como
sacado de la nada, Adriana llega a la casa de otro hombre que la consuela, y de
ahí, abrupto flashback a 1996, con la infancia en un cultivo de flores, donde
Wilson y Adriana se conocen. Los padres de Adrianadiscuten ante la crisis del negocio
floricultor, y el narcotráfico entra en la mesa. El padre de Adriana se va de
piloto, pero de este viaje no regresaría. Hora de comenzar una nueva vida en
Bogotá para Adriana y su mamá.
Pasamos
al 2004, con un encuentro en un colegio que no se ve nada coherente. Ver a Diana Hoyos salir con traje de colegiala a sus ya
36 años se ve muy ridículo. Te lo medio aceptaba en Oye bonita, y eso
fue hace ya la friolera de ¡14 años! Y a Pipe Bueno le deberían decir que tal
vez la actuación NO es lo suyo, que lo que medio hace en sus videoclips no le
da la talla para un protagónico. Sobre todo, cuando le anuncian, de la noche a
la mañana, que los padres de Wilson han muerto. Una escena muy floja para el
dramatismo que requería.
Entramos al 2016 (en una misma novela, hacer cuatro
cambios de año en un mismo episodio me hace pensar que esto lo editaron a
machetazo limpio) y Wilson es corista de una orquesta de medio pelo en problemas,
con un amigo supuestamente en el espectro autista (sobreactuadamente
representado por Rafael Zea); y donde casualmente llega Adriana a audicionar
como cantante. Está bien que el mundo parezca un pañuelo, pero esto ya raya en
el ridículo, parece un multiverso de Amar y Vivir (No es un halago). Papeles
sobreactuados y el de Marcela Gallego como la madre de Adriana.
En un matrimonio donde Adriana y Wilson deben cantar,
el minivestido de Adriana hace que unos borrachos se quieran propasar con ella.
Y de la nada, los dos protagonistas caminando a lo lejos. Aquí parece que hizo
falta una escena. Finalmente, un misterioso hombre llega al aeropuerto tras 20
años sin estar en el país y busca a su hija. Es en realidad el padre de
Adriana, pero cualquier parecido del actor con su versión más joven, pura
coincidencia.
En definitiva, si RCN aspira a recuperar la franja prime
time con Te la dedico, no tiene con qué: Pobre estructuración de
personajes, una trama cero atractiva, protagónicos casi que forzados a cantar
así el libreto de verdad no lo exija. En
otras noticias, Masterchef Celebrity 4 se estrenará de lunes a viernes a
las 8. Se viene operación Córranse que atrás hay puerta de salida en el Canal
RCN.
Previo a hacer este
post, comentaba en Twitter sobre si redactábamos algo al respecto, Ganó la
opción “Esto a nadie le importa”. Y no los culpo. Me sorprende que, viendo las
cifras paupérrimas de rating del Factor X
2020 (emitido en 2021 por culpa del Covid-19), insistan en ese fémur. Sencillamente
en el canal de las tres letras se enhuesaron con esa franquicia. Y lo saben. Me
gustaría ver qué categorías van a liderar los jurados de Factor X, pero no en
vano, la única vez que hubo 4 categorías, fue la edición que pasó con pena y
nada de gloria (el ignoto Factor XF)
Aparte, con Carecólico
Menstrual, digo, Carolina Gaitán en el jurado, cuya fama surgió
salida de un programa de telerrealidad de la competencia de hace como 20 años…
¿qué lecciones les puede dejar la Gaitán? ¿Cómo ganarte un talent show y quedar
en un grupo que no duró más allá de un segundo disco? Además, teniendo emisoras
de los mismos dueños del canal, ni por ahí vemos el impulso a la carrera de los
ganadores del programa (lo de Camilo NO cuenta). A ver, ¿dónde está sonando
Madeiro?
Por cierto, RCN, deja de
meter hasta en la sopa a Laura Barjum. No va a ser tu nueva Andrea Serna. ¡Sus
alaridos espantan! Y otro en el que insistes hasta el hartazgo es el mediocre
de Orlando Liñán en backstage. Un NO rotundo.
Por demás, ¿comenzar
con las audiciones horribles? Factor X se quedó anclado en el 2005, cuando eso
despertaba risas, hoy, ni bostezos. Es que hasta los actos malos ya no son ni
virales. Un formato como Factor X,
que hasta en el Reino Unido mandaron a uso de buen retiro, ya no
impacta, porque otros más “recientes” han ocupado su lugar, como La Voz
o A Otro Nivel; sin que ello signifique que son mejores franquicias. Yo
creo que ni presentándose fenómenos vírales tipo la Toxicosteña (Macta llega)
a este programa resucitan este muerto. Ni con polémicas medio huevonas al final
del capítulo debut suben esta vaina.
Por demás, la broma
de Dim a sus compañeros del jurado estuvo lejos de ser graciosa. La presencia
de Laura Títere me recordó a Dustin
the turkey ( Nota: No es un halago), y la de Dolores a la candidatura de Richy
The Unicorn, que ni al top 15 llegó el año pasado. Y así un largo etcétera
de déjà vu.Oh, un dúo afro cantando salsa… más visto
que la luna. Y no olvidemos el regreso de participantes de temporadas
anteriores o hermanos de estos… ¡qué convocatoria tan floja! José Gaviria le dio un NO a un grupo
folclóriceo, porque ya sabe que este tipo de grupos no llegan lejos. ¿Recuerdan
“Las hijas de Doña Diana” de la ya lejana primera edición? Pues eso. De
hecho, no se ilusionen con estos solistas o integrantes adultos mayores en Factor X,
muy probablemente no van a llegar a las galas.
Aparte, que ves el
formato y prácticamente no hay ni un solo acto que te descreste o te diga “Esto
vale la pena quedarse viéndolo”. Hasta en el canal son conscientes de ello y
por eso lo mandan al horario muerto de los fines de semana. Dicho esto,
esperamos que las galas no sean tan horrendas como las del 2021, encorsetando a
los artistas con temas o géneros que no les pegan ni con soldadura.
La verdad, ya
deberíamos mandar a uso de buen retiro los realities de cantantes que, tras la
final, no suenan ni en la ducha de su casa. Que haya material para las galas,
tal vez. Pero hace rato Factor X
no trasnocha a nadie. Y lo peor es que se sabe que nada va a pasar con sus
participantes. Ya es tiempo de pasar página con formatos como este…
¡ah, cierto, que nosotros ya le dimos la espalda a esta franquicia como desde
2015!
En otros tiempos, Caracol estrenaba sus sobrevaloradas
telebobelas en un horario fijo (el de las 9 pm o el de las 10 pm), ahora entran
en ese terreno de lo indefinido llamado “Después de <Inserte
aquí el reality inflado con humo de turno, del cual chupará rueda por los
siglos de los siglos>”.
Con paisajes de cultivos de café en Sabanalarga (Antioquia),
comienza la violencia a llegar a la vida de una pequeña Arelys Henao de una
manera que ya debería ser objeto de una profunda revisión por parte del ICBF
para las pequeñas actrices involucradas en tan cruel escena. Luego, Arelys
crece y su talento musicalle acompaña y
crecen los peligros. En menos de 15 minutos de emisión, ya llegamos a una
Arelys “adolescente” representada por Mariana Gómez, una actriz de casi 30 años,
a la que estuvieron a punto de violar. Y Arelys es forzada a desplazarse al
casco urbano, con una mano adelante y otra atrás, y se muestran los grandes
escollos que tiene para escolarizarse, en una versión veredal de Mean Girls.
Y una profesora se convierte en su hada madrina particular, invitándola a inscribirse
en un concurso musical… ¿Les suena de algo? Claro: Capitulo debut de la Ronca
de oro o de Las hermanitas Calle.El efecto Maldita Rockola es
a los libretistas de las bionovelas lo que Control + C y Control + V es a
Jennifer Arias. Y el capitulo debut queda con el cliffhanger del destino
del padre de Arelys, tras encontrar su finca destruida por el fuego.
No se necesita
mucha capacidad intelectual para hacer la enésima bionovela de molde, justo
como a la que acabó reemplazando, que se fue con más pena que gloria. Claro, es
que en 2022 le toca a Caracol volver a creerse Teleantioquia, porque
creerse Telecaribe con El Hijo Del Cacique, no funcionó. Desde esas promos atosigantes, denominación de origen
de muchas ficciones de La Floresta, esto era predecible desde el vamos, sobre
todo viendo los acentos paisas forzadísimos. Como diría uno de mis muy
apreciados contertulios twitteros, "Si te da
el nuevo Covid canta, y si se hacen los locos en la EPS, canta más alto". También funciona con embargos, enredos con los bancos,
problemas en la oficina, en el amor, etc. O canta para tapar los huecos
de un libreto pegado con babas. Este panfletillo pseudofeminista ya lo hemos
visto hasta el hartazgo, desde Amor Sincero hasta La Niña.
Da mucha risa
pensar que la señora Henao es famosa básicamente por salir en El Show de las
estrellas, programa que pertenece al canal de la competencia. ¿Los
malabares del libreto para no hacer mención de ello qué incluirán? ¿Un
multiverso donde Arelys Henao es más famosa que Madonna? Sin embargo, temo que
el rating de la enésima bionovela innecesaria
de este país confirmará lo que ni en Prevención y Acción se atrevían a
decir: En Colombia cunde el Covid-19: Muchos hace rato perdieron el gusto.
Retomamos nuestros Tops con lo más
destacado del 2021, aunque esta vez nuestro listado se reduce a la mitad. 2021
ha sido un año muy difícil, pero aquí lo despedimos de esta manera:
10- In memoriam: 2021 vio partir a ilustres figuras internacionales
como Larry Flynt, Carlos Menem, Elsa
Peretti, Patrick Juvet, Franco Battiato, Delia Fiallo, Raffaella Carrá, Johnny
Ventura,Jean –Paul Belmondo, María Mendiola, Concha
Márquez Piquer, Charlie Watts, Carmen Salinas, Verónica Forqué,Vicente Fernández,Carlos Marín,Desmond Tutu y Betty White, entre muchos otros; y en el ámbito nacional al cantante
Jorge Oñate, la presentadora Valentina
Arbelaez, el artista Antonio Caro, el
actor Carlos El Gordo Benjumea, el
analista Jesús Martín Barbero, el cantante Junior Jein, el director Alí Humar, la actriz Lucy Colombia, el escritor y
cronista Germán Castro Caycedo, el empresario Carlos Ardila Lülle, el músico Mario
Gareña, el periodista Javier Ayala, el columnista Antonio Caballero, Los
actores Rey Vásquez, Diego Camacho, Sebastian Boscán y la gran actriz Raquel
Ércole. Paz en sus tumbas.
9-De debates y alianzas:
2021 es un año pre-electoral y en todos los lados del espectro político se
cocinan las alianzas políticas de cara a las Legislativas de marzo y las
presidenciales, en medio de un escenario político que oscila tanto, que nos
deja los coletazos de la elección norteamericana de 2020 y las de otros países de
la región. Casi una veintena de precandidatosy diferentes coaliciones ( de la esperanza, de la experiencia, Pacto
Histórico) y unos primeros debates donde es imposible dejar de mencionar a
Gustavo Petro son el preámbulo de lo que nos espera rumbo al reemplazo del
tristemente célebre Iván Duque. Y a menudo, las ausencias en los debates son
mas dicientes que las presencias.
8- Cuando del periodismo se pasa al activismo político: Y como
consecuencia de lo anterior, el gusanillo de la política ha tentado a algunos
periodistas, activistas de redes sociales y hasta actores a alistarse en las
listas del Congreso. Medios grandes se han vuelto panfletillos políticos del
Establecimiento, en un contubernio que ha dado mucho de qué hablar durante
2021, y no en el buen sentido. Con un panorama de medios poco halagüeño en
perspectiva, vamos a ver si una vez electos (o quemados), muchos periodistas
hacen la de“Donde dije Diego, digo Digo”.
7 - Laura Acuña desembarca en Caracol: Sí, por lo visto, lo que
parecía virtualmente imposible años atrás, sucedió, el infierno se congeló y
gracias a ello, la infame señora de Kling terminó recalando en el canal de La
Floresta, tras años de estar prácticamente en un rol supremamente gris en RCN. Lo hizo en la presentación de las dos
temporadas de La Voz que tuvimos este año, aunque se comentan muchos otros
proyectos para la bumanguesa, que también decidió dar el mismo salto que en
años anteriores hicieron Carolina Cruz o Andrea Serna.
6- Epa Colombia: Normalmente en los Tops 20 teníamos el puesto 11
como la celda de castigo a esos
personajes atosigantes, intensos o sin talento; al reducirse los puestos, nada
mejor que dejarla ad portas del top 5. La condena en segunda instancia de la
señora Barrera hizo que fuera Trending
Topic el #FreeEpa, pero lo que
hizo con las manos, lo desbarató con los pies al salir en una foto con cierto
ex presidente, de cuyo nombre no queremos recordar, por lo que dejaremos a la
empresaria de keratinas como mención en el top de este año.
5- El avance del plan de vacunación: Indudablemente el Covid-19
sería el personaje del infame 2020, y la luz de esperanza que traerían las
vacunas lo sería por 2021. Aunque no comenzó del todo bien, y comparativamente
con otros países de la región aun vamos muy rezagados, sea esta la oportunidad
de agradecer a todo el personal médico y asistencial que se ha dado la pela por
combatir al coronavirus desde el frente de la vacunación masiva en pos de la
inmunidad del rebaño y los que han atendido hospitalariamente a los enfermos de
la difícil enfermedad.
4- Deportistas nacionales: semáforo en amarillo: 2021 fue un año no
muy grato para el deporte nacional. En las aplazadas Olimpiadas de Tokio 2020
no se cosechó ni una medalla dorada, ya que nuestras cartas fuertes se quedaron
con la plata o de plano fueron “asaltados” con eliminaciones dudosas. Otra suerte
sí se tuvo en los Juegos paralímpicos, donde la delegación colombiana quedó en
un destacado puesto 37 en contra del puesto 66 de la delegación olímpica. La
Selección Colombia fue de drama en drama: De estar en zona de eliminación a
finales del 2020, tras unas penosas derrotas, a estar en zona de clasificación
pero más por fallos ajenos que méritos propios. La Copa América que se iba a
hacer en 2020 en conjunto con Argentina como sedes nos fue literalmente robada
a mano armada por Brasil, en una jugada que privilegió más el negocio deportivo
que la sensatez, y donde el esquema de juego de Reinaldo Rueda tampoco terminó
de cuajar. Los ciclistas colombianos sí sacaron la cara por el país, con la Maglia Rosa de Egan Bernal en el Giro de
Italia.
3- Alejandra Azcárate y los sótanos del infierno: La polémica comediante llega a la medalla de bronce
de este listado, no precisamente por sus logros en el stand up comedy, sino por el escándalo de un cargamento de
sustancias alucinógenas en un avión de propiedad de su esposo, que motivó el
retiro in extremis de ¿Quién es la máscara?, aun con
promociones al aire. Luego, su video contando que había atravesado los sótanos del infierno a raíz del
affaire, en uno de los videos más virales y vuelto memes y stickers.Bien puede darle recomendaciones a su colega
de set Lina Tejeiro, cuyo padre se vio involucrado en un escándalo similar.
2- Centros poblados: En un país cuyos escándalos de corrupción se
solapan uno sobre otro, el de la dudosa contratación del Consorcio Centros
Poblados y el MinTIC hizo célebre el verbo abudinear,
en honor a la infame ex ministra TIC, Karen Abudinen, responsable de firmar el
polémico contrato estatal. Y eso que no hablamos del affaire del plagio de la
tesis de Jennifer Ariaso de los “misteriosos”
contratos de Natalia Bedoya. Por 70.000 millones de razones, este es nuestro
segundo lugar.
1-Masterchef
celebrity: La tercera fue la vencida para los de RCN, que solo pudieron
liderar los ratings durante los sábados y domingos durante la emisión del talent
culinario, missanalizado como él
solo. Carla Giraldo cumplió su amenaza de sacarlos
a todos y se alzó con el trofeo, y por su parte, es la medalla de oro de
nuestro Top 10 del 2021.
Agradecemos su
amplio seguimiento a estos posts. Pronto nos pondremos al día con los
videoposts respectivos.
Cada vez que me
siento a hacer esta catilinaria contra todo lo que está mal en nuestra
televisión nacional, me pregunto cuál es el efecto útil, si cada año ahondamos
más y más enel peor detritus
televisivo posible. Tanto que a veces se dificulta hallar un rescatado entre
tanta basura que invade las pantallas. Y debo pensar que me abstuve de hacer un
post del 2020, que de lejos se llevó el trono del año más tenebroso posible,
que se pensaba que ya lo disputaban con amplios méritos 1992 o 1996 por los
noventa o 2003 por los dosmiles. Pero pronto corregiremos ese fallo de
continuidad.
Y si de pandemia
hablamos, dos variantes del mismo virus de mediocridad nos aquejaban: Por un lado, la animadversión eterna que
producía el ladrillo de programa institucional de Prevención y acción,
un formato que era la muestra más ridícula de cómo despilfarrar el presupuesto
nacional en algo que ni previno ni generó acción positiva alguna frente al
Covid; y la otra, el retorno con desiguales suertes de todo lo estrenado y
forzado a suspenderse en 2020, como ocurrió, por Caracol, con A otro nivel;
y por RCN con Pa´quererte y Enfermeras.
Mientras en La
Floresta sudaron frío, porque su programa de telerrealidad de tres pesos naufragaba en audiencias, y la retransmisión de Pedro el Escamoso les
empezaba a pesar como una lápida; los de Las Américas respiraban levemente,
tras los continuos batacazos que se llevaban. Y ojo, no quiero crear una
narrativa de que “Ay, pobrecitos los de RCN, las focas que todo se lo
aplauden a Caracol los tienen azotados”, ya que ellos no supieron
capitalizar este traspié de los del molusco. Aunque Pa´quererte cerró
con números cumplidores, el trasteo de horarios y el alargue infame de Enfermeras
la volvió el nuevo Padres e Hijos, insufriblemente larga y pesada, digna
de la tía uribista y solterona del WhatsApp.
RCN se merece
sus fracasos enteramente, como ocurre cuando rescatas formatos que en sus
propios países de origen están prácticamente mandados a recoger como Factor
X 2020 (sí, otra de las cosas recalentadas que tuvieron que sacar al aire
en el horario perdido de los fines de semana), para verle hundirse con puntajes
de mierda frente a los aparentemente invencibles Sábados felices y los pacatos
magazines dominicales de La Floresta. Pero ya veremos que todo se quedó en el
terreno de las meras apariencias.
En las tardes, coexisten
en los tres canales impunemente turcadas y telebobelas de Televisa, para
deleite de cachifas, desempleados y gente inmunda, que las rumia sentados cual
sirenita de Copenhague. Pero todas son tan intrascendentes como el mismo Canal
Uno, que tras dejar ir a Noticias Uno en 2019, se fue con las manos
vacías en la única premiación nacional, pues su programación, por más anime
que le quieran poner, sigue siendo tan irrelevante como lo es desde 2017…o incluso
desde antes. Sin ficciones propias reseñables como novedad, el Uno
despedirá 2021 sin pena ni gloria. Incluso, el mismo Noticias Uno, allá anclado
en Cablenoticias, sucumbe por sus agendas propias, donde es tibio con unos y exacerbado con otros.
Precisamente,
abriendo un inciso en esa vergonzante premiación conjunta entre canales
regionales en que se convirtieron los India Catalina 2021, vio a RCN alzarse con 10
estatuillas (¿pidiendo cacao, tal vez?) a Caracol patinar con apenas 6, a Señal Colombia irse con solo 2
y a Netflix entrar a los empujones a pelearse el cupo con ficciones. Pero si de
transmisiones a las que correr tupido velo hay, debemos dar renglones propios a
Miss Universe Colombia o la presentación a los alaridos o a esa gala de whiskeria que fue el Concurso Nacional de Belleza. La reina
elegida en el primero llegó al top 5 en el certamen universal y hasta ahí le llegó
el rating de RCN, que este año debería agradecer que TNT no retuvo los derechos
de transmisión; mientras la segunda… a nadie le importa, ni siquiera si gana, a
qué certamen va.
Cerró el primer trimestre
del año con dos estrenos tan distantes en rating, públicos objeto y
consideraciones en mis criticas: Desafío The Box y RTVC Noticias.
Con el primero, Caracol volvía a respirar tranquilo en el inmerecido trono del
rating, a punta de la forzada competencia instaurada en Cundinamarca entre equipos
armados a la maldita sea con nombres de variantes del Covid, infectándonos con
sus pruebas trilladas hasta el hastío, reingresos porque sí y porque el libreto
del señor Martino así lo pedía. Qué mas da que se venda una imagen prefabricada
como esas pistas de competencia de lo que es un concursante.El fin justifica los medios, piensan claramente
en Caracol y lo saben. Por su parte, la televisión pública lanzó un nuevo
noticiero que, si bien no ha contado con el beneplácito de las audiencias (difíciles
de medir en un canal cultural como lo es Señal Colombia), sí van estructurando
una identidad en el Sistema de Medios Públicos de la mano de Señal de la
mañana.
Y como ocurrió
en 1993, era hora de seguir sacando lo que se había quedado en proyectos de
salir al aire en 2020: Mientras la sobrevalorada La reina del Flow 2
lideró, aun con una trama absurda a la que le incluyeron hasta la “resurrección”
de personajes, a lo Sin Tetas no hay paraíso; a Lala´s Spa le tocó
una suerte, digamos, mixta. Tardó bastante en consolidarse la rocambolesca historia
protagonizada por primera vez por una actriz trans, y para cuando lo medio
logró, el chiste de la lucha de Francisco Ponce De León por probar su inocencia
y amar a Lala a pesar de haber sido antes Eduardo ya no tenía gracia. Bueno,
jamás la tuvo. Como tampoco la tuvo la esperpéntica e innecesaria versión telemundesca
de Café, con aroma de mujer; mismo que solo dio tragos amargos a los de
las tres letras, hasta que sus rivales de patio dieron paso a la fracasada
bionovela de El Hijo del Cacique, que marcó otro traspié para los de La
Floresta, que rápidamente pudieron maquillar con una emisión ultra extendida de
sus realities hechos por y para gente estúpida, suerte que no tuvieron en RCN
con La Nieta Elegida. Y básicamente porque relegaron sus propuestas de
telerrealidad a los sábados. Pero ya más adelante ahondaremos en ello, con sus
pocas luces y muchas sombras. La novela que marcaba el retorno de Julio Jiménez
en activo en los libretos (Pasión de gavilanes no cuenta, eso fue una
masacre made in Tele(in)mundo) ha sido derrotada hasta por el infinitamente harto Noticias Caracol.
Todo ello es síntoma
de una realidad palpable, que ni Caracol ni RCN quieren oír (y que el Uno ni
siquiera lo intenta): Las ficciones nacionales ya son un franco desastre,
por lo que hace rato dejamos de ser un referente internacional en materia de dramatizados.
Hasta La Rosa de Guadalupe es mas redituable que la intrincada novela de
una impostora metida a los empujones en una familia con un oscuro pasado y un
tenebroso futuro o que la enésima bionovela de un cantante vallenato fallecido
en un accidente de tránsito, que ha fracasado allá donde la han vendido a
precio de rebaja.
Y que no nos
vendan la moto que el Covid les ha impedido grabar más y por ello apelan a repetir
novelas en ambas orillas del espectro: Pasión de gavilanes, Nuevo Rico,
Nuevo Pobre, Rosario Tijeras, El Capo, Pura sangre… Porque, si a eso estamos atenidos, ¿Por qué sí
graban programas de telerrealidad que se vuelven en si mismos telenovelas
iguales o peores que las que emiten estos canales? La pregunta va tanto para
los sonados (pero no por ello merecidos) éxitos de audiencia como La Voz
Kids y La Voz Senior, que marcaron el desembarco de la temida señora
de Kling a canonizarse en el convento de La Floresta y luego de Yo Me
Llamo por parte de Caracol, y luego de Masterchef Celebrity 3 por
RCN. No incluyo directamente en este
apartado a Quien es la máscara, que ese formato solo mientras pudo
chupar rueda de Masterchef Celebrity fue que pegó, después se fue a la
mierda.
Aquí también quiero
hacer un gran paréntesis, porque lo de Masterchef Celebrity 3 y Yo me
llamo merece estudio propio: RCN lanzó el reality de cocina in
extremis, ante otro escándalo familiar de Alejandra Azcárate, participante
de Quien es la máscara, que le forzó a engavetarlo aun con promos al
aire y todo. Rápidamente, la Missanalízación[1] del concurso entre los
bandos de Las 4 babys (sic) versus los comediantes despertaron más el
interés del publico que el aburrido bingo con sketches flojos de Sábados felices, que vio sus horas
más bajas en 2021, así lo pusieran a “celebrar aniversarios” a diestra y
siniestra; y lo mismo ocurrió con el bloque de magacines del domingo de Caracol,
que, mientras no se interpusiera partido de la Selección Colombia mediante, ora
de eliminatorias, ora de esa Copa América que se robó descaradamente Brasil
como sede para ver triunfar a Argentina, lideró de comienzo a fin, sintiéndose una
suerte de Frente Nacional televisivo: Caracol se llevaba los oros de
lunes a viernes, pero en los fines de semana gobernaba RCN. Sin embargo, igual
a como ocurrió en 2019 con Yo soy Betty la fea, Masterchef no iba a ser
para siempre, y aunque probaron dejándolo como telonero de Quien es la máscara,
este formato no pudo mantener las cifras, frente a la nueva modalidad
establecida por Caracol para salvar del ostracismo a Sábados felices:
Emitir la extendida clasificación de Yo me llamo incluso los sábados,
hasta que se restableciera el rating por inercia que por años ha alimentado al formato
fósil por excelencia de la televisión colombiana, que en 2022 llegará a la
media centuria, pero con chistes anclados en el Medioevo. Como la transfobia de
Amparo Grisales.
En otros
formatos que debutaron (y que algunos se despidieron con más pena que gloria)
durante 2021, podemos contar el tándem de Mañana Express y Buen día
Colombia, con los que RCN solo aumenta su pasivo prestacional, porque ni
cosquillas les hacen a sus rivales de Día a día; El lavadero 2.0 /La
esquina del chisme vino y (afortunadamente) nunca se consolidó, y peligra Metido en tu
cocina.
Un formato que
sí llegó, y aunque no lideró en su franja de audiencia (se emitía los domingos
a las 8:30 p.m.), pero que, para mí, se merece el reconocimiento de ser el
rescatado del 2021 es Freestyle total, por Señal Colombia. Se lo
merece por ser un formato de nicho, totalmente diferente a las mismas canciones
trilladas hasta el cansancio por los privados. Por apostar a descubrir esos
nuevos talentos que no encajan en el corsé de los formatos de telerrealidad ni
de La Floresta ni de Las Américas. Y es que Señal Colombia tiene propuestas
para todos los gustos como sitcoms como La Niñera o series para recordar
como Los años maravillosos, informativos propios, ya mencionados anteriormente,
y programación educativa como Profe en tu casa, estrenada en 2020, y
que merece ser también reconocida como el rescatado de aquel annus horribilis como lo fue 2020. Ambas
se unen y completan el grupo de rescatadas que integran La luciérnaga
(1992), Señora Isabel (1993), Brújula mágica (1994), Quac (1995), Hombres
(1996), El siguiente programa (1997), Música líquida (1998), Cine arte (1999),
Quien quiere ser millonario (2000), La banda francotiradores (2001), Noticias
Uno (2002), Pecados Capitales (2003), Así se vio en Televisión (2004), Juegos
Prohibidos (2005), Hasta que la plata nos separe (2006), Pura Sangre (2007), El
último matrimonio feliz (2008), Los Puros Criollos (2009, 2012, 2014, 2016 y
2019) NP& (2010), La bruja (2011), Allá te espero (2013), Puerto Papel
(2015 y 2016), El Programa (2016), Pongámonos al día (2017)yEmergencias mecánicas (2018).
Me despido por ahora, esperando
ultimar detalles del videopost respectivo y del Top 10 del 2021, al cual
los invito muy cordialmente. Dios mío, en tus manos colocamos esta basura que ya pasó,
y la bazofia que llega.
[1]Neologismo de cosecha propia que hace homenaje tardío a la ilustre Analía
Michelengeli,
productora argentina de temporadas de PDNT donde los conflictos entre participantes, reingresos muy imitados por su colega y paisano Sebastian Martino,
solo agregan drama innecesario a un formato que no debería basarse en este tipo
de conflictos. ¡Que no se diga que leyendo Los años tenebrosos no se aprende!
Este portal debe ponerse al
día con los más recientes lanzamientos de los canales, y por ello, a pesar de
atravesar por un periodo muy complejo en mi vida profesional y privada,hago este ejercicio, que es prácticamente el
previo de Los años tenebrosos de la televisión Colombiana 2021
El ecosistema del chisme
nacional no necesitaba revivir un muerto en 2014 como lo fue El Lavadero. Y eso
es así porque Graciela Torres, a.k.a. La Negra Candelavive anclada en la forma de hacer chismes en
los 70´s. La caída paulatina de formatos como En exclusiva oLa Movida y la escasa repercusión de Superlike
nos demuestra que, tal como ocurrió cuando Antena 3 sacó del aire formatos
como Donde estás corazón, se puede vivir sin prensa rosa. Y más en un
canal que ya ni siquiera llama la atención.
El sello de ordinariez de Charria
se vio en cuerpo ajeno. Jaime Alfonso y Luchito como coequiperos de la
Negra Candela producen grima, repitiendo chistes sin gracia, como ese de que la
Negra Candela es más amarrada que la cabeza de Piedad Córdoba. El stand up
de Luchito es digno de jardín infantil.Jorge
Celedón como invitado del programa debut fue sometido a la prueba del
polígrafo (risas). La esquina del chisme es una serie de dramatizados
pretendidamente cómicos que parecen un remix de personajes descartados de El
Man es Germán o Lala´s Spa, donde la premisa es que la vida pasa
a través de la lengua de los demás. Y produce tanta pena ajena que haya
algún creativo del canal RCN que le haya dado luz verde a semejante
despropósito, donde uno se pregunta si Alina Lozano, Fernando Arévalo o Diego Mateus
no tienen nada mejor qué hacer para cotizar a salud y pensión. Sus libretos son más repetitivos y limitados
en elenco que los episodios del Chavo del 8. Francy, Giovanny Ayala, Pipe
Peláez y Paola Jara fueron invitados
musicales a La Esquina del chisme. Estos como que no se le niegan ni a un
bombardeo…
El Lavadero 2.0 es
mera colocación de productos como AK-1, porque no tiene nada en la bola. Ve uno
mejores chismes en cualquier grupo de Whatsapp. Y los comentarios en Redes
sociales hasta pedían que volviera la repetición de Francisco el matemático.
Y por lo visto, lo lograron. Menos mal, esto no merecía comerse las 12 uvas.
Qué más sangres podemos hacer
con los sobrevalorados concursos de canto o imitación de Caracol, aquellos cuyo
inmerecido liderato les hace marranearse a los televidentes como alargando su
emisión como pasó con La Voz Senior en su semana debut, nada más
por arruinar el de La Nieta Elegida. Ni con ambientación
de gran club de su debut compensa lo libreteada y predecible de una competencia
que, a semejanza de La Voz Kids de este año, también se llevó el team
Natalia. Pobre Fanny Lu, tantos años y nunca uno de sus pupilos se llevó el
premio, y la jurado extranjera, recién llegada, se llevó las dos temporadas de
este año. Muy aburridoras las historias dignas de descartes de Cuentos de
viejos de los participantes, donde
veremos estrellas olvidadas del ayer cantando los mismos temas que nos han
aburrido hasta la saciedad en la temporada Kids. La lágrima fácil es ya
denominación de origen de este formato.
Yo me llamo viene
con nuevo jurado en la tercera silla, esa que ha visto pasar desde Jairo
Martínez a Pipe Bueno, Jessy Uribe y ahora Yeison Jimenez, pero Amparo Grisales
continua como la carta segura del formato, y en este caso, NO ES UN HALAGO.
Sobre todo, después del caso de Transfobia contra una participante que se hizo
viral, pero del cual el canal nunca ofreció una disculpa mínimamente sincera.
Igual, si aquí tuviéramos una cultura de la cancelación de verdad, hace rato lo
habríamos hecho salir del aire, pero ni eso es capaz el público colombiano.
¿A Caracol no le dará pena asumir que tuvo que emitir Yo Me
llamo los sábados para resucitar al zombie de Sábados felices?
Ah, cierto, a ellos el público les vale huevo, como entre semana hicieron lo
mismo con la novela que más chupa rueda: El Hijo del cacique.
Solo por no querer asumir que ha sido un jodido FRACASO allá donde la han
vendido. E incluso, en este mismo país. Que viva del arrastre (así de media
pierda más de 3 puntos de rating respecto de su antecesora de franja) y las cifras
digan que supera a su rival de horario no la hace menos mala. De hecho,
deberían hacer al comienzo de cada capítulo, como en South Park, y decir
“(…) Este programa es
irreal y grosero, las voces célebres son pobres imitaciones, y
debido a su contenido, nadie lo debe ver (…)”.
Abonémosle a la corronchobobela que no comenzó con el
clásico accidente de transito donde pierde la vida el cantante y el flashback
de rigor, como ocurrió en Los Morales o Tarde lo conocí.Pero poco más de allí.La adaptación ñoña de Diomedes en el
canal ñoño por excelenciano se compensa
con este Martín Elías Díaz que produce tanta pena ajena ¿Cuánto le pagaron a Milcíades
Cantillo por este papel tan flojo? ¿Con bienestarina?
Los libretos de esta porquería
audiovisual demuestran la nefasta mano de Diva Jessurum, que como chulo estuvo
pensando en esta bazofia desde el velorio del malogrado descendiente del Cacique
de La Junta, allá por 2017; con un Diomedes interpretado por un actor sub Lista
H; y al cual lo acecha Chavita, papel interpretado (risas) por Valerie Domínguez,
que resultó más acosadora que usuaria pidiendo títulos de alimentos antes de la
vacancia judicial.
El primer episodio, con ese
parto de Martín Elías, se sintió más largo que todo el embarazo entero, ya que sufre
del efecto Maldita Rockola, donde se canta porque sí y porque no. Y
donde la sobreactuación es digna de las horas más bajas de Telecaribe. Este
largo comercial de Aceite Vivi le importa tan poco al canal, que lo saca
del aire cuando le da la gana, o lo embute entre los partidos de la Decepción
Colombia. Así sea para verlos empatar. Con decirles que quien mejor actúa es
el bebé. Vergonzosas las escenas de la brujería (lo del muñeco es digno de
descarte de libreto de Sábados felices). Y la parranda vallenata en la
clínica me dio aún más pena ajena.
Mejor hablemos de Freestyle
Total, el programa de telerrealidad de Señal Colombia donde 12 de los
mejores MC´s de Colombia optan por sobrevivir a la competencia y convivencia. Nazo
sería el presentador de este formato. Cualquiera diría que este no tendría
cabida en un canal cultural, pero se le abona lo de arriesgar, algo que hace
rato no hacen los privados, encasillados en sus bucles como Caracol o en su
quemadera de formatos mal adaptados como RCN o en el no atreverse de plano,
como el Uno.
Spektra de la rima (sí, también
hay mujeres que hacen parte de un género tradicionalmente machista) y Ballesterserían los asesores de los participantes, y JBeat
sería el DJ del estudio. Este no es un género exclusivo de Bogotá o Medellín. Incluso,
hay participantes de la Costa, de Venezuela, Bucaramanga o Ibagué. La estética
está bien lograda, así sea algo tan de nicho. Así comenzó, guardando las
proporciones, con RuPaul´s Drag Race. Comenzaron con una prueba
individual de rimas de 45 segundos, en la cual fuimos conociendo más en
profundidad a los 12 participantes; y tras de ella, los jurados le dan su
retroalimentación. Me gusta porque es un
debate respetuoso con el participante. La intención no es robarse el show, que
debe ser del MC y no del jurado. Tal vez por eso no los sentaron a ellos en un
“altar” como suele pasar con otros jurados, sino de tú a tú, en el episodio
debut. Tendrían también clases de puesta en escena para los duelos del bootcamp.
Y tal vez estemos frente a una firme candidata al rescate del 2021
Pasemos a La Nieta
Elegida. Las grandes escenografías, los trapitos sucios y secretos de
familia y el suspense son denominación de origen de las obras de Julio Jimenez.
Eso se sabe, pero el fantasma de Sergio retumba en la cabeza de la gran
matrona de la casa Roldán, alrededor de la cual surgen todos los conflictos
internos de una familia que sobre la superficie es la más unida, pero en el
fondo, hermanos y primos solo quieren su tajada sobre la herencia. Grandes los
papeles de Consuelo Luzardo y Kepa Amuchástegui, siendo este un gran rol de
villano. El conflicto del despido de Perpetua fue el detonante por el que se
fragua la llegada de Luisa (Francisca Estévez) como la presunta nieta, hija de
Sergio. Los recuerdos de la tragedia de Sergio (Interpretado fantasmalmente por
Claudio Cataño) son el hilo conductor de la historia, para que esta comience a
torcerse, sobre todo por las maquinaciones de Esther Daza (Marcela Benjumea) y
Milan (Sebastian Osorio) por cuenta del medallón que tenía Sergio y ahora tiene
Luisa.Lo malo viene de parte de dos
remedos de actores que ni me los mastico, ni mucho menos me los trago: Juliette
Pardau y Carlos Torres son como una patada en las bolas, y ese recurso de
verlos teniendo sexo dos veces en el episodio debut me parecieron innecesarias.
Y de gran parte del elenco mejor corro tupido velo. Fue muy áspera la escena de
la entrega de Luisa a su “abuela”, que marca su llegada a una casa donde tendrá
que transitar por un camino de espinas. Eso me repele de tenerla en cuenta como
candidata al rescate de este año
Quien es la máscara
consiste en 13 “famosos” en una competencia que me parece sobrevalorada y mal adaptada
por Canal RCN. Piter Albeiro o como hacer TV a los alaridos. Lina Tejeiro o
como meterte hasta con calzador en la TV. Juanda Caribe dejó de tener gracia
desde que se volvió mainstream. Con Llane uno entiende porqué salió de
Piso 21 (no es un halago) y con la Azcárate mejor ni hacemos más sangres. Las
pistas son demasiado random, y las canciones aun mas random, y esto
tiene pinta de ser otro escampadero para gente que ya no suena ni truena. Los
rescates de ´publico y jurados han sido predecibles. Y previo a destapar el
personaje, nos tragamos una tanda infinita de comerciales. Nairo Quintana,
Claudia Bahamón, Xiomy o Jorge Cárdenas fueron de los primeros eliminados. Las
“adivinanzas” de los Investigadores me parecieron muy traídas de los cabellos.
A Quien es la máscara
la pusieron apalancada por Masterchef Celebrity, y mientras la tuvo de
telonera, funcionó medianamente bien, pero apenas se acabó, volvieron los del
canal de las tres letras al fondo de la tabla de ratings, incluso
superados por la huesera de Sábados felices. RCN sabía que este era un
producto muy flojo para el primetime por sí solo, y no me interesó ver
un segundo capítulo, ya que su mérito es generar expectativa en quien está
detrás del disfraz, y en ello fracasó RCN, pues nos termina importando en lo
más minimo. Igual, podremos develarlo simplemente viendo Wikipedia.
Finalmente Metido en tu cocina fue la ultima carta que RCN lanzó para tratar de salvar su ya mala suerte los domingos en la noche, donde tras el final de Masterchef Celebrity y el flop de las dos temporadas de Quien es la máscara, le tocó sacar este programa que de vez en cuando se logra colar en el top 10 de los domingos.
Sin embargo, el formato que reúne a Chris Carpentier y a Frank Martínez comenzó su andadura con el pie izquierdo: ¿Visitar a Carla Giraldo? ¿En serio? ¿El Inpec puso problemas para hacerlo con Garavito o Uribe Noguera? Con las historias tristes de Carla Giraldo, ya estamos que le damos el Carrito Sanduchero. Muy hábilmente con Carla Giraldo están hablando de su "carrera" en RCN, omitiendo sus fracasotes en Caracol, pero siento la entrevista desordenada.
De otra parte, aunque Frank fue la revelación del pasado Masterchef Celebrity, con este programa, más su aparición en el matutino de RCN lo estén quemando por sobreexposición. Este formato es otra infame colocación de productos, de la más abierta y descarada. No es por nada, pero esas salsas Bary se me hacen tan baratas ( en el sentido despectivo de la expresión "baratas") . A titulo personal, prefiero un formato más cercano a "Saul en la olla" que esto que está siendo Metido en tu cocina.
Veredicto: Este es un formato que difícilmente va a consolidarse, mientras no defina qué quiera ser, porque el que mucho abarca, poco aprieta: O es de cocina, o es de metérsele al rancho ( literalmente) a los "famosos". No creo que lo logre.
Y con ello queda lista la antesala de Los años tenebrosos de la televisión colombiana 2021.
Es bastante penoso decir que
el otrora glorioso Concurso Nacional de Belleza, aquel que en la Encuesta Nacional
de Cultura del 2002 era “la actividad cultural más importante para los
colombianos”, hoy queda relegado a una emisión en un canal regional, porque
a los tres canales nacionales no les interesa en lo más mínimo.
Y la merma de calidad en la
producción de la gala así lo demostró. Parecía digna de canal comunitario. Ni
el Reinado de la Independencia lucía tan menesteroso. Las 25 candidatas de
negro en la apertura de la gala, debe ser por el luto de ya ser tan
irrelevantes, con un audio fatal. Es que ya ni “Las mujeres de mi tierra”
suenan. Y todo luce tan desordenado que da pena ajena. Tanto como conformarse
con ir al Miss Internacional.
Catalina Robayo y Varo Vargas
fueron los presentadores del certamen que retransmitiría Hola TV, pero
son un desastre al aire. Debe ser que tienen ahora sección de humor
involuntario.Maria Fernanda Aristizábal
sería la presentadora en backstage.
La enésima copia del traje de
Paulina Vega, pero con falda con corte. Buena pasarela sí tiene.
Tras el resumen a las carreras
del desfile en traje artesanal, cuyo video editó cualquiera a la carrera, como
todo en esta transmisión, sin puntajes, ni calidad ni garbo, así como los
premios menores del concurso; es turno de conocer a las 10 semifinalistas, en
orden de llamado: Atlántico, Chocó, Huila, Región Caribe, Valle, Sucre, Bolívar,
Córdoba, Quindío y Norte de Santander. A estas las vimos así en traje de
Baño:
Querida: Es un pareo, no una ruana.
Demasiado delgada para mi gusto.
Me produce pena ajena ver que
los premios que se entregan todavía los leen en tablitas con hojas y no en tablets.
Eso déjenlo para las épocas de Doña Tera, quien debe estarse revolcando en su
tumba de ver este evento tan guiso.
Momento de conocer el sobre de
las 5 finalistas. Ellas fueron, en orden de llamado: Quindío, Sucre, Chocó,
Bolívar y Huila. Y con ellas, el esperado turno de las preguntas. A Quindío
le preguntaron sobre la diferencia entre la candidata que llegó a Cartagena y
la que está en estos momentos. Respuesta muy de cajón. A Sucre le correspondió
hablar sobre la autenticidad en un mundo con redes sociales. Habló de mostrar
su esencia. Dios, qué respuesta tan anclada en los setenta. A Chocó le
preguntaron sobre la lección que le deja esta pandemia. Otra respuesta de cajón.
Bolívar nos habló sobre el valor social del Señorita Colombia y ella habló
sobre la equidad de género. A Huila le preguntaron sobre los criterios para elegir
la futura Señorita Colombia. Ella nos habló de la resiliencia. Palabras
terriblemente prostituidas en tiempo reciente y esa.
¿Y
este Lista H que está cantando quién es? ¿Algún rapero de la calle que
consiguieron de última hora por $20000? Cualquiera haría una
transmisión eones luz más decente que esta con tantos fallos en sonido y esa
imagen tan colorada. Hasta el "Macta llega" sería un acto
musical de más altura.
Pobre Maria Fernanda Aristizábal:
Entrega la corona sin haber tenido el honor de ir a Miss Universo por la pugna
entre el CNB y quien tiene la franquicia actualmente en Colombia. Su discurso
de despedida era de lo mas predecible.La tercera princesa fue Sucre. La segunda princesa fue Chocó.
La primera princesa fue Huila. La virreina fue Quindíoy la Señorita Colombia 2021-2022 fue la
señorita Bolívar, Valentina Espinosa Guzmán,
departamento que suma su séptima corona. Y aquí concluye el Destaconado
de este reinado que a casi nadie le importa.